Allanamientos por la muerte del anestesista: qué encontraron en la casa de los médicos acusados
Los investigados sospechan que integraban una red de desvío de fentanilo y propofol para eventos clandestinos.
La investigación por la muerte del anestesista Alejandro Salazar derivó en una serie de allanamientos en los domicilios de Hernán Boveri y Delfina Lanusse, ambos médicos acusados de integrar una trama dedicada al robo y distribución de drogas hospitalarias peligrosas.
Salazar, quien se desempeñaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, fue hallado sin vida en su casa el 20 de febrero, y la autopsia confirmó que la causa del deceso fue una sobredosis de propofol y fentanilo.
En el lugar del hallazgo, los peritos encontraron una bomba de infusión y restos de estos fármacos, lo que disparó una pesquisa sobre el origen de sustancias que son de uso exclusivo en quirófanos.
Durante los operativos realizados en las últimas horas, la Policía logró secuestrar cajas con tubos de anestesia, jeringas, teléfonos celulares y computadoras que serán peritadas.
La principal hipótesis de los investigadores es que Boveri y Lanusse sustraían los medicamentos del Hospital Italiano de Buenos Aires para luego distribuirlos de manera ilegal.
Esta red no solo habría provisto los insumos que causaron la muerte de Salazar, sino que también abastecía eventos privados conocidos en el ambiente nocturno como "Propo fest", donde se consumen estos potentes anestésicos con fines recreativos.
Denuncia
La trazabilidad de los fármacos encontrados junto al cuerpo de Salazar fue la pieza clave que condujo directamente al Hospital Italiano. Tras detectarse el faltante y la presunta responsabilidad de los imputados, la institución médica inició un sumario interno, separó a ambos profesionales y realizó la denuncia penal correspondiente ante la Justicia.
Boveri y la residente Lanusse quedaron formalmente imputados en la causa que intenta determinar cómo vulneraron los controles internos para sacar del centro de salud medicación altamente regulada.
Comunicado
Por su parte, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires emitió un comunicado tras la difusión del escándalo, señalando que la problemática de las adicciones atraviesa a todos los estratos de la sociedad.
Si bien remarcaron que trabajan intensamente en la prevención y detección temprana durante la formación de sus especialistas, aclararon que los hechos investigados ocurrieron estrictamente en un ámbito privado.La organización insistió en que su misión es formar profesionales bajo estándares éticos y humanos, intentando resguardar el prestigio de la especialidad frente a la gravedad de la acusación.
Los investigadores ahora centran su atención en el contenido de los dispositivos electrónicos secuestrados para determinar si existen más involucrados en la cadena de comercialización.
Los dos médicos procesados aguardan nuevas medidas judiciales mientras se analizan las pruebas recolectadas en los allanamientos.

