Buscan desesperadamente a una nena de 2 años desaparecida en Cosquín
Desapareció este miércoles al mediodía de su casa en el barrio San José Obrero. "Alguien se la llevó", denunció su familia mientras avanza un megaoperativo de rescate.
Una nena de 2 años oriunda de la ciudad cordobesa de Cosquín es intensamente buscada desde el mediodía de este miércoles, tras ser reportada como desaparecida en su vivienda familiar.
Se trata de Esmeralda Pereyra López, quien fue vista por última vez en su casa ubicada en el barrio San José Obrero, en esa localidad del Valle de Punilla, situada a unos 60 kilómetros de la capital provincial.
Según informaron fuentes del caso, la desaparición fue denunciada por su familia durante la tarde, lo que derivó en la activación inmediata del protocolo de búsqueda urgente, teniendo en cuenta la corta edad de la menor.
Del operativo participan efectivos de la Policía de Córdoba, junto a dotaciones de Bomberos Voluntarios de Cosquín, Tanti, La Falda, Valle Hermoso y Santa María. Además, se sumaron dos unidades del Equipo de Táctica ante Catástrofes (Etac).
Las tareas de rastrillaje se desarrollan con el apoyo de drones, unidades caninas K9 y decenas de rescatistas que recorren un amplio perímetro en las inmediaciones del barrio. El despliegue se intensificó durante la tarde y noche, y continuará sin interrupciones mientras se mantenga la búsqueda.
De acuerdo a la descripción difundida, la niña es de tez trigueña, tiene cabello castaño claro, mide entre 80 y 90 centímetros y al momento de su desaparición vestía un body gris.
En medio de la conmoción, Florencia, tía de la menor, expresó su preocupación y deslizó una posible hipótesis sobre lo ocurrido. "Alguien se la llevó", sostuvo en declaraciones a la prensa local.
"Es una nena de dos años, chiquitita, una bebé. Por favor, ayúdennos todos a buscarla. Ella podía hablar, moverse, es inquieta, pero sale afuera y vuelve adentro de la casa, no se va para ningún lado", agregó.
Asimismo, la mujer insistió en su postura: "Alguien la agarró, la cruzó por el campo y se la llevó". Y concluyó con un pedido desesperado: "A quien la tenga, con una mano en el corazón, devuélvanla. Su familia está destruida, estamos muertos".

