Caso Agostina Vega: cómo es la cárcel de máxima seguridad a la que fueron trasladados Barrelier y Fassetta
Dos de los detenidos por el femicidio fueron llevados al penal de Cruz del Eje, donde quedaron alojados en celdas separadas. Están monitoreados las 24 horas y sin posibilidad de comunicarse entre sí.
Dos de los detenidos por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, fueron trasladados a una cárcel de máxima seguridad. Se trata de Claudio Barrelier y Osvaldo Fassetta, quienes fueron llevados desde el penal de Bouwer hasta el de Cruz del Eje.
El operativo se realizó el viernes a las 3 de la madrugada en absoluto hermetismo, sin previo aviso y bajo estrictas medidas de seguridad.
Celdas separadas y con monitoreo permanente
Barrelier es el principal sospechoso del femicidio mientras que Fassetta está acusado de encubrimiento. Fueron trasladados al Complejo Carcelario Nº 2 "Adjutor Andrés Abregú" de Cruz del Eje. Está ubicado en el norte de la provincia y fue inaugurado en 2007.
No fueron ubicados en el sector de máxima seguridad destinado a internos con condena firme sino que se encuentran en un espacio especialmente acondicionado del penal en el que tienen monitoreo las 24 horas. Quedaron alojados en celdas separadas y sin posibilidad de comunicarse entre sí.
Eduardo Medina Allende, el abogado de Fassetta, consideró que la decisión respondió a cuestiones de seguridad, aunque aclaró que su defendido no había tenido inconvenientes durante su estadía en Bouwer. Además, indicó que este tipo de traslados los dispone el Servicio Penitenciario, aunque en esta oportunidad podrían haber intervenido también la Justicia o el Gobierno provincial.
Asimismo, desde el Ministerio de Seguridad precisaron que en Bouwer ambos permanecían en el sector de enfermería, donde no era posible garantizar una supervisión permanente. Por ese motivo, el traslado a Cruz del Eje se dispuso para asegurar un monitoreo continuo en un espacio de máxima seguridad.
Al respecto, Medina Allende confirmó que tanto Barrelier como Fassetta "están completamente aislados" del resto de la población carcelaria y bajo vigilancia constante. "No se pueden comunicar entre ellos", aseveró.

