INVESTIGACIÓN

Caso García Belsunce: la cámara oculta que podría complicar "hundir" a Nicolás Pachelo

La prueba judicial, por parte de la familia de García Belsunce, consistió en la contratación de un investigador privado para seguir los pasos del principal sospechoso del crimen. 

Con el fin de esclarecer la causa, la familia de María Marta García Belsunce, la socióloga asesinada en el año 2002, presentó una serie de videos al Tribunal de San Isidro como método de prueba que pondría contra las cuerdas a Nicolás Pachelo, el apuntado como el principal autor del crimen. El entorno de la víctima contrató un investigador privado en el 2003 para seguir los pasos del sospechoso.

La familia de García Belsunce sostiene que Pachelo tiene que ver con el homicidio de la socióloga asesinada en el country Carmel, el suceso que marcó un antes y un después en la historia de los crímenes en el país. Hoy, a 20 años del hecho, el caso continúa su rumbo de investigación y se lleva adelante las audiencias en los Tribunales de San Isidro.

Como método de prueba para encontrar al culpable, el entorno familiar de la víctima contrató a Carlos Alberto González, un detective privado ya retirado de la Policía Bonaerense por aquel entonces, y que en 2003 cumplió el rol de seguir los pasos de Pachelo. Las pruebas que la parentela presentó tiene que ver con una serie de videos filmados por el investigador, con la garantía de un escribano público.

En una de las filmaciones, el investigador presentó la prueba en el que se lo ve junto con Mario Rivero, ex empleado de Nicolás Pachelo. En el video, figura el principal sospechoso del crimen junto con Rivero yendo a comprar municiones calibre 32 para un arma que, justamente, coincide con el elemento con el que fue asesinada García Belsunce, 27 de octubre de 2002, de seis disparos en la cabeza.

Sin embargo, Pachelo salió a la defensiva cuando su empleado, en aquel tiempo, dudó en la fecha de la compra de los proyectiles. En la charla que el detective mantuvo con Rivero, manifestó que las municiones pudieron ser adquiridas en "noviembre", agregando que era un día en el que "hacía calor”.

Por esa razón, la defensa del acusado se afianza en que el testigo, ya fallecido, no tuvo noción de la fecha de la compra de las municiones, y que su discurso no coincide con la fecha del crimen de la socióloga, efectuado en el mes de octubre.

 

Sin embargo, en un fragmento del video, Rivero aclaró que la compra “fue después del lío que tuvo en el country”. El investigador consideró que ese testimonio tiene que ver con los delitos de robo, en el barrio cerrado, que Pachelo cometió antes de que sucediera el crimen. Además, otra de las revelaciones que declaró ante la cámara del investigador sostiene que el arma, supuestamente, quedaría en sus manos, pero que Pachelo nunca se la dejó tal como se lo había expresado.

La defensa de Pachelo rechazó la prueba de la cámara oculta

El abogado de Nicolás Pachelo, Marcelo Rodríguez Jordan, dejó en claro su postura en cuanto a las pruebas de los videos por parte del investigador privado, al considerar que las cámaras ocultas estaban "prohibidas" en ese año, sin "una orden judicial" que dé el visto bueno. "La libertad probatoria tiene límites", planteó el letrado

Sin embargo, el fiscal de la causa, Andrés Quintana, le recordó a la defensa del principal sospechoso que el material contaba con el sustento de un escribano. Además, el magistrado le aclaró que tales pruebas en el crimen se rigen sobre las nuevas leyes, donde se certifica el uso de la cámara oculta como prueba válida para una investigación judicial.

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