¡COLECTIHÉROE! Así frustró el robo a una mujer tras escuchar los gritos: "¡Ayuda, por favor!"
Una vecina fue interceptada por un motochorro cuando regresaba de dejar a su hija en el colegio. El chofer de la línea 160 le bloqueó el paso al delincuente.
Una mujer caminaba por la vía pública tras dejar a su hija en la escuela cuando un motochorro se subió a la vereda para robarle en Lanús. La víctima reaccionó con desesperación, corrió hacia el asfalto para pedir auxilio a los gritos y un chofer de la línea 160 que pasaba por el lugar intervino de inmediato para rescatarla.
La secuencia delictiva se inició minutos antes, cuando la damnificada detectó la presencia del sospechoso merodeando el barrio. El motociclista llevaba un micrófono colocado, un detalle que llamó la atención de la vecina.
Tras avanzar una cuadra, el asaltante la interceptó directamente sobre la vereda y le exigió de forma violenta que le entregara todas sus pertenencias.
Ante la amenaza inminente, la mujer escapó en dirección a la calle al ver que el transporte público que se aproximaba a la cuadra. Con señas desesperadas y gritos de auxilio, logró captar la atención del colectivero, quien no dudó en actuar para protegerla.
El rescate
El trabajador al volante cruzó la pesada unidad de transporte y le bloqueó por completo el paso al motochorro.
"El colectivero le tiró la trompa del colectivo encima, yo subí y nos fuimos", relató la víctima a los medios.
Durante la maniobra de escape, el teléfono celular de la mujer cayó a la calzada, pero logró levantarlo rápidamente antes de refugiarse en el interior del colectivo junto al chofer héroe.
Testigos del intento de asalto indicaron que el delincuente simuló llevar un arma de fuego oculta entre sus prendas para amedrentar a la víctima. El motochorro se introdujo la mano en el pantalón con el ademán de extraer un objeto, aunque la mujer refirió que en ningún momento llegó a observar el armamento de forma directa.
Luego de verse frustrado por la intervención del colectivero de la línea 160, el sospechoso huyó a alta velocidad por las calles linderas y continuó con su raid delictivo.
A las pocas cuadras del primer hecho, asaltó a otra joven y los vecinos denunciaron un ataque bajo la misma modalidad contra una embarazada en cercanías a la estación.
