Comenzó el juicio por el crimen de Lucía Pérez
Hay diferencias entre los peritos: todavía no está claro si hubo abuso sexual y presencia de droga en el marco de la joven asesinada en Mar del Plata hace más de dos años.
La primera audiencia en el juicio que se les sigue a Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel por la muerte hace más de dos años de Lucía Pérez, en la ciudad de Mar del Plata, volvió a evidenciar que el eje del debate pasará por la diferencia que tuvieron los peritos para establecer la causa de la muerte, la existencia o no de un abuso sexual y la presencia de la droga como elemento para generar una situación mayor de desprotección de la adolescente.
El juicio estuvo interrumpido unos minutos porque en el baño del tribunal hallaron un cuchillo La fiscalía ratificó que Farías, en conocimiento de que Lucía pasaba por un estado de adicción a las drogas, le dio estupefacientes más allá de que estaba al tanto de que era menor de edad.
A partir de ese análisis ratificó la figura de abuso sexual agravado por el suministro de estupefacientes seguido de muerte y la de tenencia de droga para su comercialización agravado por ser destinado a menores de edad. Mientras que el primero de esos hechos se lo atribuyó a Farías, el segundo incluyó a Offidani.
Al igual que en la instrucción sostuvo que la participación de Maciel está relacionada con el encubrimiento agravado. También se intentará probar durante el debate que tanto Farías como Offidani vendían estupefacientes a menores y en inmediaciones de establecimientos educativos.
El abogado que acompaña a la familia de la menor también indicó que debe incluirse la figura de femicidio. La defensora oficial Laura Solari adelantó que pedirá la absolución de los imputados, porque no está acreditada la materialidad delictiva. Luego los jueces escucharon las declaraciones de los imputados que fueron incorporadas por lectura.
La primera testigo fue Marta Montero, mamá de Lucía, que dijo: "Esto fue un femicidio y a Lucía la cosificaron y la mataron de la manera más cruel". La mujer se quebró cuando recordó y describió el primer contacto con el cuerpo de su hija. La recordó como "una excelente hija, y persona, que siempre estaba conmigo".
Dijo no saber si consumía estupefacientes y que no tenía trastornos de alimentación ni problemas de peso ya que comía normalmente aunque le había pedido ir a terapia unos meses antes. Ante una consulta de la defensa, Montero confirmó que la adolescente había estado embarazada a los 15 años.
Guillermo Pérez, por su parte, negó conocer que la adolescente consumiera estupefacientes. El papá de la menor recordó que se enteró de que fumaba marihuana y que eso lo hizo pelear con el hermano de Lucía, al que echaron por un tiempo de la casa. Matías Montero, en tanto, confirmó que algunas veces consumió marihuana con su hermana y que ella le había contado que había probado una vez cocaína, algo que él le reprochó.
El hermano de la víctima confirmó que el día anterior a la muerte ella "había conseguido marihuana de alguien nuevo" y que iba a ir a buscarla.

