El descargo de la ONG investigada por el hallazgo de fetos en la clínica y la violación de una nena de 12 años
La Fundación CIGESAR confirmó que intervino en el aborto de la menor. Aseguran que el procedimiento fue legal y que preservaron el material genético para ser cotejado con los sospechosos.
El hecho que se conoció en la Clínica Santa María de Villa Ballester tras el hallazgo de ocho fetos tiene ahora la versión de uno de los actores involucrados. La Fundación CIGESAR, organización que quedó bajo la lupa de los investigadores tras el operativo policial, rompió el silencio mediante un comunicado para dar su postura sobre lo ocurrido en el centro de salud.
La entidad confirmó que participó del procedimiento médico practicado a una nena de 12 años que fue víctima de una violación. Según explicaron, la intervención se realizó el pasado viernes, una fecha que coincide con los registros que la Policía Bonaerense secuestró durante el allanamiento.
El comunicado, que lleva la firma de Damián Levy, presidente de la organización, detalla que CIGESAR mantiene un convenio con la Clínica Santa María para alquilar sus instalaciones. De esta manera, utilizan el quirófano para realizar diversas prácticas médicas que requieren ese nivel de complejidad.
Desde la fundación defendieron su accionar al sostener que la atención brindada a la menor se ajustó estrictamente a la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Argumentaron que el caso de la nena se encuadró en los parámetros legales vigentes por tratarse de una víctima de abuso sexual.
Un dato central que aportó la ONG para intentar despejar las sospechas sobre una posible irregularidad es que se habría preservado el material genético del feto. Según la declaración de la institución, esta medida se tomó específicamente para que la Justicia pueda avanzar en la investigación del abuso y lograr identificar a los responsables.
Investigación
La causa, que lleva adelante el fiscal Santiago Bridoux, tiene como prioridad obtener una muestra de ADN de los restos hallados. El objetivo es confirmar la vinculación genética y así poder acusar formalmente a los sospechosos del ataque sexual, quienes actualmente se encuentran prófugos.
Los investigadores creen que la organización no solo puso el equipo médico, sino que también habría gestionado y coordinado el traslado de la víctima y su mamá desde la provincia de Santiago del Estero hasta Buenos Aires.
Hasta el momento, se mantiene la búsqueda activa de dos hombres vinculados al entorno de la víctima. Se sospecha que uno de ellos sería un familiar directo de la nena, quien habría participado de las maniobras que derivaron en el traslado de la menor a la clínica de Villa Ballester.
Las pericias genéticas que se realizarán sobre los restos secuestrados serán determinantes para el futuro del expediente. Si el ADN coincide con la menor santiagueña, la hipótesis de una red ilegal perdería fuerza y la evidencia se incorporará directamente a la causa por abuso sexual.

