El hombre detenido por la muerte de Rocío Alvarito será sometido a una serie de pericias
La joven murió al caer de un balcón en enero pasado. Para los investigadores, intentaba escapar de un ataque de su pareja.
Marcos Ariel García será sometido a pericias para determinar su grado de culpabiliad en la muerte de Rocío Alvarito, la joven de 26 años que perdió la vida a fines de enero pasado, al caer de un segundo piso de un edificio, en el sur del Gran Buenos Aires.
Para los investigadores del caso, la hipótesis más factible es que la víctima se haya arrojado del balcón para escapar de su pareja, quien la habría agredido físicamente.
García permanece privado de su libertad en una alcaldía departamental y ahora será sometido a una batería de peritajes por orden del juez garante Pablo Raele. Los resultados serán claves para definir su futuro procesal por el posible femicidio.
Según informó El Día de La Plata, se trata de una prueba psicológica para conocer rasgos de personalidad; otra psiquiátrica para determinar si es peligroso para sí o para terceros, si es consumidor de sustancias tóxicas o cualquier otra característica relevante.
Además, las autoridades judiciales deberán evaluar si el imputado es capaz de abstraerse del proceso o, al menos entorpecerlo, y una tercera ambiental, que servirá para establecer su grupo familiar conviviente, forma de manutención y características del domicilio ofrecido para el ejercicio de un eventual arresto domiciliario.
Según el informe forense, el cuerpo presentaba lesiones compatibles con lucha y/o defensa, además de raspaduras que indicarían un posible arrastre en el balcón del departamento.
Además, se detectaron hematomas y golpes de distinta data, algunos de ellos antiguos y otros producidos momentos antes de la muerte, de acuerdo a lo consignado por El Editor Platense.
La muerte de Rocío Alvarito
De acuerdo con el expediente judicial, el hecho ocurrió en el marco de una discusión de pareja. Alvarito y García mantenían una relación de aproximadamente ocho meses y convivían desde hacía dos. El día previo a la caída habían tenido una pelea y durmieron separados dentro del mismo departamento.
A la mañana siguiente, cuando García se disponía a salir rumbo a su trabajo, la discusión se reanudó. En ese contexto, la joven comenzó a guardar sus pertenencias en un bolso. La situación se tornó cada vez más tensa y el acusado se comunicó telefónicamente con el padre de Rocío para pedirle ayuda.
Durante el conflicto, la joven salió al balcón del departamento, ubicado en un segundo piso. Vecinos del lugar, alertados por gritos, golpearon la puerta del inmueble. En ese momento, García abrió la puerta y relató lo que -según su versión- estaba ocurriendo, aunque la secuencia posterior aún no pudo ser establecida con precisión.

