La familia del jubilado descuartizado despidió sus restos y pidió justicia: "Jamás imaginamos este desenlace macabro y aberrante"
De la ceremonia, que tuvo lugar en Río Gallegos, participaron familiares, amigos y vecinos de la víctima. El cuerpo será trasladado a Mendoza.
La familia de Aníbal Eduardo Cepeda, el jubilado de 72 años cuyo cuerpo desmembrado fue descubierto el pasado domingo en esta capital provincial, despidió sus restos en medio de escenas de profundo dolor y exigió el rápido esclarecimiento del brutal crimen.
La principal línea investigativa que lleva adelante el Juzgado de Instrucción Nº1 de Río Gallegos se enfoca en una motivación financiera, vinculada al presunto robo de una millonaria indemnización que la víctima había percibido recientemente.
Durante las honras fúnebres, Isabel Brito, nuera del fallecido, rompió el silencio y exteriorizó la consternación que atraviesa el círculo íntimo ante la extrema violencia del homicidio. "Estamos viviendo una pesadilla muy dramática; jamás imaginamos un desenlace tan macabro y aberrante", declaró visiblemente afectada.
Asimismo, la mujer validó la teoría del robo patrimonial como detonante del asesinato, al señalar que Cepeda "merecía disfrutar de los fondos de su jubilación" y que "le arrebataron su vida y su dinero de una forma inhumana".
De acuerdo con lo consignado por el diario local La Opinión Austral, las ceremonias de último adiós culminaron ayer por la tarde en el cementerio de la ciudad. El cadáver de la víctima fue cremado debido a que sus allegados planifican el traslado definitivo de las cenizas hacia Mendoza, su provincia de origen.
En el plano judicial, las actuaciones policiales avanzan con Félix Marcelo Curtti como único imputado y detenido en la causa. Los investigadores buscan determinar si el sospechoso perpetró el ataque tras enterarse de los activos económicos de Cepeda.
La desaparición y el hallazgo de los restos
Respecto a la cronología del hecho, se detalló que el entorno familiar perdió contacto con el jubilado el pasado 20 de abril. No obstante, la denuncia formal por averiguación de paradero recién se radicó el 4 de mayo por parte de una allegada cercana.
Esta dilación inicial se debió a que Cepeda solía ausentarse de manera rutinaria y por varios días para realizar actividades de caza o pesca en zonas rurales de la región, lo que no encendió alarmas. Días más tarde, sus restos fueron encontrados en distintas partes. Una de las principales hipótesis es que el motivo del crimen fue por problemas económicos.

