Robó $3 millones en una catedral, viajó dos horas en remise y lo atraparon apostando en un casino de Rosario
El ladrón entró por un acceso sin seguridad a la Iglesia Catedral de Venado Tuerto y escapó directo al City Center. Las cámaras y un mensaje controlado lo delataron.
Germán Carlos G., de 42 años y oriundo de La Rioja, fue detenido mientras apostaba en el Casino City Center de Rosario tras robar $3 millones en efectivo de la Iglesia Catedral de Venado Tuerto.
Según determinó la Justicia, apenas cometió el robo, contrató un remise y viajó más de dos horas hasta el casino rosarino para jugar con el dinero sustraído.
El hecho ocurrió el martes a la noche en el templo ubicado en Belgrano y 25 de Mayo, en el centro de Venado Tuerto. El ladrón aprovechó un acceso sin medidas de seguridad sobre la calle 25 de Mayo para ingresar a la Catedral de la Inmaculada Concepción.
Cuando las autoridades descubrieron el faltante, activaron de inmediato el sistema de monitoreo municipal. Las cámaras y los testimonios de testigos fueron clave para reconstruir sus pasos.
Tras ser arrestado en Rosario, fue trasladado a Venado Tuerto, donde quedó a disposición de la Justicia. En los próximos días se realizará la audiencia imputativa y cautelar, instancia en la que se le atribuirá formalmente el delito.
La investigación continúa abierta: los fiscales buscan determinar si el detenido tiene vinculación con otros robos similares ocurridos en el norte santafesino.
El raid: de la catedral al casino
Sin demoras, Germán Carlos G. contrató un remise y se dirigió directo al City Center, a más de dos horas de distancia, donde comenzó a apostar parte del dinero robado.
Pero la Policía de Investigaciones (PDI) y el personal de la Segunda Comisaría de Venado Tuerto ya lo rastreaban. La investigación, coordinada por las fiscales Luciana Del Grecco y Mayra Vuletic, incluyó el análisis de las cámaras del casino hotel y la realización de mensajes controlados.
Así lo ubicaron: en el momento en que intentaba contactar nuevamente al remisero, los investigadores ya tenían su posición.

