El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, confirmó este lunes el objetivo del Gobierno nacional de retrotraer los precios del trigo a febrero último, previo al comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania, para luego sostener una estabilidad en ese mercado fuertemente influenciado por el conflicto bélico, dado que los países involucrados son productores importantes de materias primas agrícolas.

En ese sentido, Kulfas ratificó la conformación del fideicomiso para estabilizar el precio del trigo, que fuera anunciado por el presidente Alberto Fernández días atrás, atento a las turbulencias y fuerte suba de los precios internacionales de los productos primarios causadas por la guerra ruso-ucraniana, que a su vez generó en la Argentina una disparada de precios de todos los productos derivados especialnente del trigo.

"Son dos países productores mundiales muy relevantes tanto de trigo como de aceite de girasol, entre ambos se explica el 30% de la exportación mundial de trigo y del 80% de la exportación mundial de aceite de girasol. Son productos claves para la canasta alimentaria de los argentinos y argentinas, en especial el trigo, que se transforma en harinas, en fideos y en pan", explicó Kulfas.

 

"Vamos a cuidar el pan de los argentinos"

 

"No podemos convalidar que esas subas de precios en el mundo se trasladen a la mesa argentina. Vamos a cuidar el pan de los argentinos. El trigo pasó de menos de 300 dolares la tonelada a más de 430. En el mercado interno, pasó de 23.000 pesos por tonelada a ,á de 35.000 actualmente. Sin medidas de compensación por parte del Estado, todos los productos derivados del trigo se encarecen fuertemente", continuó el funcionario.

El fideicomiso es un fondo ficudirio que subsidiará, en este caso, el precio de la harina en el mercado interno para llevarlo a los niveles de febrero. Esto a su vez le asegurará a la industria alimenticia poder acceder a la harina a esos precios del mes pasado, lo que debería permitir que finalmente a las góndolas lleguen todos sus  productos a esos precios de febrero.

 

Esto se financia con los dos puntos porcentuales que se vuelven a cobrar a los subproductos de la soja -con el paso del 31% al 33% de retenciones al aceite de soja, la harina de soja y el biodiesel-;  es un mecanismo para compensar vía subsidios a producores y a los molinos para que cobren sus precios de marzi, y que el resto de la cadena pueda trabajar con los de febrero.

A partir de allí se irá administrando la evolución de los precios para evitar saltos abruptos derivados del mercado internacional. En este punto, Kulfas puntualizó también que "se exigirá" a la industria de panaderos y de otros rubros que elaboran productos a base de harina de trigo "que respeten los precios de referencia que fijará la Secretaría de Comercio Interior", y agregó que "se controlará eslabón por eslabón" de la cadena para constatar el cumplimiento.

Como contrapartida a esta garantía a productores para que cobren a precio internacional, el Gobierno les pidió que incrementen la siembra de trigo en la próxima campaña, para que así haya más cantidad del producto dentro de unos meses y eso ayude también a la estabilidad del precio.

Como incentivo extra a todo el esquema, se anunció una linea de créditosa a la industria molinera a tasas subsidiada, para que aceleren la compra de trigo con el que producen la harina.

 

Reunión con supermercados y empresas alimenticias


Previo a la conferencia de prensa en la que Kulfas hizo estos anuncios, en el Ministerio se realizó un encuentro encabezado por Kulfas y del que participaron el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, y representantes de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) 

Durante esa reunión, según comentó luego el ministro a los periodistas, hubo "momentos de cierta tensión, cuando preguntamos los motivos respecto de algunos aumentos que consideramos injustificados por su magnitud y solo los explicamos a partir de actirudes especulativas".

Asimismo, Kulfas graficó esos monentos señlando que "más que una presentación de diversas razones o excusas, lo que se produjo fue como una sorpresa generalizada ante los aumentos que les referíamos en base a listados que tenemos de diversos puntos de venta al público y de sus proveedores".

 

Agregó que "mayormente ningún sector se hacía cargo de esas subas. Todos tendían a responsablizar a los otros eslabones de la cadena: que la industria, que los mayoristas, que los distribuidores, que los minoristas, etc".

Como para darle un corte al asunto y solucionarlo, Kulfas les dio 24 horas de plazo a las empresas de los distintos eslabones a que "clarifiquen en cada caso quién o quiénes generaron los aumentos desproporcionados de precios y se retrotraigan al 8 o 10 de marzo", que es la fecha de referencia que Feletti viene manejando con empresas y supermercados en el marco de una reformulación de Precios Cuidados y de un plan de entre 60 y 70 productos para los establecimientos de cercanía, es decir almacenes de barrio y supermercados chinos, entre otros.

Finalmente, Kulfas fue cnsultado sobre si se aplicaría la Ley de Abastecimiento en caso de que haya empresas o establecimientos que no cumplan con los precios de referencia, a lo que el ministro respondió que "se tomarán las decisiones y las decisiones que correspondan" según sea el caso.

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