El gobierno celebró este martes la decisión de su par de los Estados Unidos de reinsertar a nuestro país en el listado del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), al tiempo que aseguran que están cerca de destrabar la dura negociación con la Unión Europea para anunciar el primer tratado de Libre Comercio entre dos bloques regionales.

"No hay plazos ni apuro, pero hay un estado de avance importante", la afirmó a Crónica Horacio Reyser, secretario de Relaciones Económicas de la cancillería. Pese a la resistencia de autoridades de Francia para sellar un acuerdo definitivo, que tardaría dos años en ser aprobados por cada legislativo y luego debatir la letra chica, hay optimismo en las filas de Jorge Faurie. "Quedan tres o cuatro puntos a resolver, que no son los más importantes en el vínculo entre los dos grupos, pero sí de mucha negociación", asegura Reyser, a cargo de las negociaciones.

En ese sentido, y en plena guerra comercial entre China y Estados Unidos (que se extiende al resto del mundo) por las medidas proteccionistas dispuestas por el presidente Donald Trump, el funcionario argentino considera que sería "un gesto y un símbolo considerable" asociar por primera vez a dos bloques regionales.

Si bien los primeros trascendidos hablan de un acuerdo para exportar productos primarios a Europa a cambio de recibir otros con mano de obra industrial, Reyser considera que "no se puede hablar de sectores ganadores y perdedores. Habrá nuevas reglas, y serán muy claras, y le vamos a dar un tiempo de entre 5 y 15 años a los empresarios que deban adaptarse para evitar que se afecte nuestra capacidad productiva".

Diferencias

En ese sentido, el oficialismo no oculta su desacuerdo con el proteccionismo que se impulsa desde la potencia del norte de nuestro continente. "Ellos están preocupados por su déficit, pero nosotros creemos en la libertad de comerciar". Sobre los argumentos para reinsertar al país en la lista del SGP y evitar los nuevos aranceles para el acero y el aluminio, destacó que "se explicó que nuestra relación es de déficit frente a ellos, y esto lo hubiese agravado mucho más".

También fue clave que Argentina "no subsidia la producción de acero, como otros paises", y la poca incidencia de nuestras exportaciones sobre la economía de Estados Unidos. "Hay una discusión global y nuestra postura es generar reglas claras para buscar soluciones. Pero no cerrarse y anular canales", agregó Reyser, en la previa de la cumbre del G20, a realizarse en nuestro país, donde se planteará una vez más el debate sobre reformas a los organismos de control del comercio.