Furor por la juntada para ver el debate
Opinión, por Florencia Golender.
Por Florencia Golender
fgolender@cronica.com.ar
@flopa01
No es común, aunque la costumbre creció en los últimos años, que una cita de intercambio político programado y televisado convoque amplias audiencias. Sí ya es habitual seguir a través de las pantallas los eventos noticiosos de cada día sobre los cuales los dirigentes actúan, opinan o critican; pero en ese desierto de la "realidad" sorprenden nuevas rutinas previamente organizadas para "disfrutar" del poder de la retórica en el discurso político, como reunirse en una casa para ver una votación en el Congreso o como juntarse este domingo a ver el debate presidencial.
El mismo encuentro en 2015 marcó 51,1 puntos de rating de TV. Casi lo mismo que la final entre Argentina y Alemania en el Mundial de Brasil, que promedió 52,8, claro que el nivel de interés sobre ese partido a nadie sorprendería. Ahora, una marca similar se espera para el primer debate que se transmitirá en vivo por Crónica HD y por cronica.com.ar.
Si bien el atractivo en torno a este evento político parece alcanzar a todas las edades, se destaca el interés de los más jóvenes que, quizás impulsados por su participación en discusiones parlamentarias sobre el derecho a la igualdad -como la del matrimonio entre dos personas del mismo sexo en 2010-, encuentran cada vez más apasionantes este tipo de intercambios. Aquellas transmisiones desde el Congreso también fueron masivas y llenas de espectacularidad. Esta franja etaria (que casi desconoce la práctica de programar un evento televisivo) resultó clave en cada disputa a la hora de compartir el minuto a minuto y de convocar a través de las redes sociales para, finalmente, engrosar los ratings. Pasaron horas, por ejemplo, para que aquel domingo de 2015 la frase "En qué te convertiste, Daniel" dejara de ser tendencia en Twitter. Lo mismo se espera para cada contrapunto este domingo.
Así, además de los seis candidatos, muchos argentinos ya se preparan para compartir el debate presidencial en familia o con amigos. "Pochoclos listos", se lee por estos días en las redes. Al menos 5,5 millones se juntaron a verlo cuatro años atrás y, por entonces, sus ecos fueron trascendentales para una elección que venía pareja y se definió por 678.774 votos, el 2,68% de diferencia. En esta ocasión, la brecha entre las fuerzas mayoritarias parece bastante más amplia, pero, como dicen, el show debe continuar.

