Puntual a las 13, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner salió de su domicilio en Juncal y Uruguay, en el barrio porteño en Recoleta, donde una multitud concentraba desde hace casi una semana para brindarle su apoyo en el juicio en el que es juzgada por la conocida como Causa Vialidad.

Con una sonrisa, la exmandataria saludó con besos y apretones de manos a los militantes; y firmó varios ejemplares de su último libro "Sinceramente", momentos que fueron capturados por Crónica HD. "¡Cristina presidenta! ¡Fuerza Cristina! ¡Te amamos!", gritaban quienes intentaban acercarse a la vicepresidenta. 

 

Pese al pedido de la dirigenta de que "vayan a descansar" en un breve discurso anoche en un escenario improvisado a metros de su casa, un grupo de personas concentraba desde esta mañana para brindarle su apoyo después de que el fiscal Diego Luciani, que interviene en la causa conocida como Vialidad, pidió para la exmandataria 12 años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Entre quienes estaban fuera de la casa de la Vicepresidenta, Crónica HD habló con un hombre visiblemente emocionado al ver a Fernández de Kirchner, quien -consideró- es "la que mantiene al peronismo vivo".

"Cuando era chica, mis viejos me llevaron a ver al General Perón cuando recién llegaba del exilio. Hoy vivo esa misma sensación de permanecer a un movimiento histórico que nos traspasa", manifestó.

Las banderas y remeras con el rostro de la dirigenta, los cánticos en su defensa y la ilusión de su candidatura a la presidencia en 2023 son algunas de las postales que completaban el cuadro de la militancia presente esta tarde en Recoleta. "Todos con Cristina", puede leerse en la puerta de su casa sobre una insignia argentina y un corazón rojo.

Cristina Fernández de Kirchner saludaba este mediodía a la militancia (Télam).

La mística peronista se vio excerbada este sábado a partir de los incidentes ocurridos en la cercanías del domicilio de la expresidenta cuando un grupo de manifestantes tumbó las vallas dispuestas por efectivos policiales. Así comenzó una avanzada sobre la multitud al lanzar agua desde camiones hidrantes y gases lacrimógenos.

En esos enfrentamientos, el periodista Ezequiel Guazzora fue golpeado en la cabeza por la acción de los efectivos policiales y había otras personas que habían sido heridas. El diputado bonaerense Matías Molle, el exlegislador provincial Facundo Tignanelli y el periodista y funcionario bonaerense Fabián "Conu" Rodríguez también resultaron apresados por la Policía de la Ciudad, aunque luego fueron liberados.

Tras replegarse la Policía, los manifestantes lograron posicionarse en la calle Juncal, donde habían montado una vigilia desde el lunes a la noche. Pasadas a las 22, Fernández de Kichner habló frente a su domicilio, destacó que "el único lugar donde se produjo violencia fue en la Ciudad de Buenos Aires" y dijo que "solo pido que no abandonemos nuestras convicciones nunca y sobre todo ese indestructible amor a la patria que nos une a todos y todas".

"Por eso, decirles gracias y pedirles que vayamos a descansar un poco que ha sido un largo día", expresó la vicepresidenta desde un escenario montado frente a su domicilio, donde ya se había retirado la policía.

 

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