El presidente de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja, sugirió que las empresas podrían dar de baja temporalmente al personal que no se haya vacunado contra el coronavirus porque "configura un riesgo" para el resto de los trabajadores. Por lo tanto, quedaría eximido de seguir pagándole el sueldo.

“Quien quiera entrar en un lugar de trabajo colectivo tiene que tener las medidas (de prevención), que son vacunarse. Si no quiere, no podría ingresar a ese lugar, lo que implica que cesa la obligación de pago”, expresó el directivo de la central fabril, en un encuentro con periodistas.

“Nadie puede obligar a vacunarse, pero nadie puede obligar a reinsertar a alguien en el mercado laboral", dijo Funes de Rioja. También señaló que la medida fue consensuada en la Junta Directiva de la UIA y "que hemos tenido en cuenta la experiencia internacional de las regulaciones".

La figura a la que se apelaría sería el "cese de la dispensa" otorgada para que los trabajadores no concurrieran a sus tareas de manera presencial. Tal medida podría ser aplicada al universo que está en condiciones de ser vacunado, es decir, todos los mayores de 18 años. La justificación es que un trabajador que no desea vacunarse pondría en peligro los protocolos puestos en marcha por la pandemia.

Funes de Rioja, reconocido abogado laboralista y titular a la vez de la COPAL, la cámara que reúne a las empresas del sector alimenticio, negó que se estén propiciando despidos. "La UIA, como institución, hasta ahí llega. Cada uno verá cómo lo interpreta", señaló. También opinó que la cuestión deberá ser debatida con los sindicatos. "Lo deseable sería que no se judicialice. Hay fundamento para eso”, dijo.