El gobierno argentino impidió el ingreso al país de 60 participantes o interesados extranjeros en la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio ( OMC) que inaugura hoy en Buenos Aires el presidente, Mauricio Macri. A dos activistas, la angloecuatoriana Sally Burch y el noruego Petter Titland, se les prohibió el acceso cuando llegaron a Ezeiza, la noticia recorrió el mundo y ayer Noruega confirmó que presentará una queja formal ante la cancillería argentina.

En función de expresiones que esas personas habían realizado "a través de las redes sociales", el gobierno argentino tomó la decisión de restringirles el ingreso. El diario El País de España, entre otros medios que se refirieron al asunto, tituló al respecto: " Argentina blinda la cumbre de la OMC e impide el acceso a 60 activistas".

En el caso de Burch y Titland, a pedido del gobierno argentino y de la organización de la OMC, decidieron no permitirles el ingreso por haber participado de los disturbios en la cumbre del G20 que se realizó en Alemania en julio de este año.

Ambos activistas deportados dieron su opinión: "Esto es una prueba de la deficiencia de la democracia en Argentina, que está amenazada", denunció Titland por Radio 10.

En tanto, la periodista británica contó sobre su experiencia en Ezeiza que “primero parecía que se iba a resolver porque el oficial de inmigración me decía que debía ser un malentendido. Pero finalmente, era real”

"Es un muy mal precedente para la Argentina, esto le da una muy mala imagen internacional. La decisión del gobierno fue equivocada e ilegítima", resumió Sally Burch, directora ejecutiva de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI) que el último viernes se transformó en tendencia mundial en las redes sociales como Twitter.
 
Otros de los afectados fueron una activista francesa de la organización ATTAC France y otro brasileño de la Red Brasilera por la Integración de los Pueblos (REBRIP), quienes estuvieron varias horas demorados aunque finalmente pudieron ingresar.

Queja formal de Noruega

Ayer por la tarde, el país nórdico adelantó que presentará una queja formal. "Pedimos disculpas por la decisión argentina de cancelar la suscripción y de denegar la entrada a varios participantes de ONG, incluido el jefe de jefe de Attac Noruega, Petter Titland".

"Creemos que el diálogo con la sociedad civil es una parte importante de la cooperación internacional también en la OMC. La decisión de la Argentina es desafortunada y envía una señal equivocada", manifestó el vocero de la cartera diplomática del país europeo, Guri Solberg, en declaraciones periodísticas.

Por su parte, el relator especial de las Naciones Unidas (ONU) sobre la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión, David Kaye, manifestó su "preocupación".

"Se ha informado ampliamente que la Argentina, como anfitriona, ha impedido que varias ONG participen en la próxima ministerial de la OMC. Esta es una preocupación real. Sin entrar en los méritos, cualquier restricción en la participación debería basarse en normas estrictas de necesidad y proporcionalidad. Y ciertamente en evidencia de amenaza inminente", sostuvo Kaye.