El Gobierno prorrogó por dos semanas el DNU que dispone un "semáforo epidemiológico" para diferenciar las zonas de mayor riesgo sanitario y establecer medidas según la situación en cada una de ellas.

Para ello, el presidente Alberto Fernández y todos sus ministros firmaron un nuevo decreto de necesidad y urgencia, bajo el número 381, que establece la continuidad de las medidas hasta el viernes 25 de junio.

La norma, de sólo cinco artículos (uno de ellos de forma) establece la intervención de la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para refrendar el decreto.

La idea del Gobierno es que este "semáforo", en rigor un conjunto de parámetros para medir la gravedad de la pandemia de Covid-19 en cada región (y que incluye la cantidad de casos en proporción a la población y la ocupación de camas de terapia intensiva, entre otros factores) quede consagrado por una ley que automáticamente dispare las restricciones a tomar en cada jurisdicción. 

Pero lo cierto es que a pesar de los intentos, hasta ahora el oficialismo no logró el respaldo de los demás bloques de la Cámara de Diputados para su sanción. Por esa razón, Fernández decidió extender la vigencia del DNU