Así es la cascada que Manuel Adorni pagó 3.500 dólares para la pileta de su casa en Indio Cuá
La Justicia investiga el detalle de gastos que presentó el contratista. Incluye una cascada de diseño y materiales de lujo.
La investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo escándalo el lunes pasado tras la declaración del contratista Matías Tabar que trabajó en la remodelación de la casa en el country Indio Cuá.
En el marco de la causa, a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita, el testigo aportó datos y registros sobre los trabajos realizados que incluyeron una cascada para la pileta revestida en mármol de lujo.
Entre los videos e imágenes incorporados a la causa, se puede observar cómo se ubicó una cascada en un uno de los extremos de la piscina que eligieron el funcionario junto a su mujer, Bettina Angeletti.
Según la declaración del constructor, este trabajo tuvo un valor de 3.500 dólares.
Sin embargo, la obra en el área de la pileta no se limitó a este adicional, sino que incluyó una reconfiguración estructural del sector. Los trabajos la sustitución de los materiales de terminación. El informe detalla que se utilizó piedra para el revestimiento interior, mientras que para los bordes y el perímetro exterior se optó por mármol travertino.
Estas mejoras forman parte de un presupuesto total que, de acuerdo con el testimonio de Tabar, ascendió a 245 mil dólares.
Tabar explicó ante la Justicia que actuó como nexo con los distintos proveedores y especialistas que realizaron las reformas. Su labor consistía en gestionar presupuestos, presentarlos a Adorni o a su mujer -según figura en los mails presentados ante la Justicia- para su aprobación, recibir los fondos en efectivo y efectuar los pagos correspondientes a los rubros involucrados.
Las tareas abarcaron la remodelación de la fachada de ingreso y la pérgola, la construcción de una galería, trabajos de pintura general, reemplazo de solados por porcelanato y un nuevo revestimiento para los muros exteriores. También se hicieron ajustes en la iluminación y la reforma total del sector de parrilla.
En el interior de la vivienda, las planillas de costos detallan la instalación de un jacuzzi y la renovación de la escalera principal.
Asimismo, la documentación incluye facturas por la adquisición de mobiliario a medida, tales como racks para televisores, equipamiento para dormitorios y baños, y juegos de muebles para el área de living y comedor.
Por otro lado, las pruebas presentadas registran desembolsos de dinero que abarcan un período de ocho meses, comprendido entre septiembre de 2024 y mediados de 2025.
Un aspecto clave de la declaración del contratista se centra en la modalidad de las transacciones. Según consta en el acta del Ministerio Público, la totalidad de los montos -incluyendo adelantos de 35.000 y 20.000 dólares- se habrían manejado por fuera de los circuitos bancarios y fiscales formales.
El contratista entregó carpetas digitales con fotos, renders, remitos y pólizas de seguro para respaldar sus afirmaciones.
El flujo de fondos detallado por el testigo señala que en abril se habrían entregado 30.000 dólares; en mayo, 100.000 dólares; en junio, 30.000 dólares; y en julio, 50.000 dólares adicionales.
Los trabajos de carpintería también incluyeron pagos segmentados en cinco entregas. Los registros indican desembolsos que iniciaron en diciembre de 2024 con 8.000 y 6.400 dólares, y continuaron en abril, junio y julio de 2025 con montos de 19.000, 7.500 y 3.300 dólares respectivamente.
Aunque el presupuesto inicial estimado por Tabar se ubicaba en torno a los 94.000 dólares, las sucesivas modificaciones y pedidos de materiales extra durante el proceso elevaron el costo final de manera considerable.

