SEGÚN LA UOCRA

Denuncian que se perdieron 91.000 empleos en la construcción desde que asumió Milei

El director ejecutivo de la Fundación UOCRA, Gustavo Gándara, expuso el dato ante la comisión de Vivienda de Diputados. Más de la mitad de los puestos perdidos correspondían a construcción de vivienda social.

La Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) llevó al Congreso un diagnóstico contundente: desde la asunción del presidente Javier Milei, la industria de la construcción perdió 91.000 puestos de trabajo formales. El dato fue presentado ante la comisión de Vivienda y Ordenamiento Urbano de la Cámara de Diputados, que preside el legislador de Unión por la Patria Itai Hagman, en el marco de un debate sobre inversión pública, vivienda social y el plan PRO.CRE.AR.

El director ejecutivo de la Fundación UOCRA, Gustavo Gándara, precisó que de ese total, entre 35.000 y 50.000 empleos correspondían específicamente a la construcción de vivienda, y en particular a la vivienda social, un segmento que calificó como "mano de obra intensiva" frente a las obras viales. Gándara también reclamó contar con "datos fehacientes" sobre la construcción de viviendas sociales en el país y alertó sobre lo que definió como "una dolencia del Estado": la ausencia de políticas de formación y recalificación para los trabajadores desplazados.

La vivienda, un lujo en dólares

Más allá del empleo, el debate en comisión también expuso la crisis de acceso a la vivienda. El titular de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), Iván Szczech, advirtió que el costo en dólares del metro cuadrado hace inviable el desarrollo privado y que, sumada la falta de financiamiento y crédito, "el acceso a la vivienda lamentablemente es un lujo para los argentinos".

El Estado que se corrió

Desde las provincias, el diagnóstico fue igualmente crítico. La titular del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda de La Pampa, Érica Riboyra, fue directa: "Cuando el Estado se corre, para el rol de construcción de vivienda no aparece mágicamente el mercado inmobiliario a solucionar ese problema". El presidente del Consejo Nacional de la Vivienda y secretario de Hábitat de Santa Fe, Lucas Crivelli, fue más propositivo y planteó la necesidad de sancionar una ley nacional de vivienda que articule provincias, municipios, el sistema financiero y el sector privado, con el objetivo de reducir el déficit habitacional en un plazo de entre 10 y 15 años.

El escenario que dejó la comisión es el de un sector golpeado por la caída de la obra pública, sin crédito accesible y con miles de trabajadores sin perspectivas de reinserción a corto plazo.

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