El Senado debate la reforma electoral: la demanda de los aliados del oficialismo que tensó la relación con el Gobierno
El tratamiento comenzará a las 16 en la comisión de Asuntos Constitucionales.
El Senado abrirá a las 16 de este miércoles el debate de la reforma electoral, que tiene como punto central la eliminación de las PASO para definir los candidatos electivos al Congreso y a la Presidencia de la Nación, en medio de una fuerte tensión entre el oficialismo y los bloques dialoguistas, debido a que los libertarios se negaron a tratar primero y en forma separada el proyecto de ley de Ficha Limpia.
El tratamiento se concretará en la comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el oficialista Agustín Coto, y comenzará con el informe que brindará la asesora del Gobierno de Javier Milei y ex titular de la Dirección Nacional Electoral, María Luz Landívar.
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La apertura del debate se realizará en medio de las diferencias entre la LLA y los bloques dialoguistas, que rechazaban la eliminación de las PASO, además de que querían tratar primero y en forma separada el proyecto de ley de Ficha Limpia, lo que fue rechazado finalmente por el oficialismo pese a que, en primera instancia, la jefa del bloque libertario de la Cámara alta, Patricia Bullrich, había dado el aval a la propuesta del PRO y la UCR. Fue incorporpado luego como un capítulo de la reforma electoral.
Fuentes parlamentarias del oficialismo dijeron a la Agencia NA que el objetivo es "arrancar el partido y comenzar a negociar" los puntos donde no hay entendimiento con los dialoguistas.
El oficialismo necesita acuerdos con el PRO, la UCR y los bloques provinciales, debido a que es una ley que se debe aprobar con mayorías absolutas de 37 votos en el Senado y 129 en Diputados.
Los puntos centrales del proyecto
Uno de los puntos centrales del proyecto es la eliminación de las PASO, a lo cual se opone la mayoría de los bloques dialoguistas.
Por ese motivo, para ese caso, el oficialismo tendrá que buscar alternativas, como otra suspensión para las elecciones del 2027, o quitar la obligatoriedad de esas elecciones primarias.
El oficialismo lo defiende con el argumento de que el mecanismo actual derivó en una encuesta costosa que prolonga innecesariamente el calendario electoral, sin cumplir su función original de selección interna en la mayoría de los partidos.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa es la modificación del régimen de financiamiento de los partidos políticos.
El proyecto propone una transición hacia un modelo donde predominen el aporte privado y la inexistencia de espacios de publicidad gratuita en radio y televisión.
Esa punto despertó alertas en los bloques opositores, quienes advierten que el cambio podría dejar en desventaja a las fuerzas políticas con menores recursos y centralizar la influencia en los sectores económicos con capacidad de financiamiento.
La iniciativa también contempla la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) a nivel nacional, una herramienta que busca dotar de mayor transparencia y agilidad al acto del sufragio al unificar toda la oferta electoral en una sola papeleta.
El proyecto incluye el capítulo de "Ficha Limpia", que establece la prohibición de candidaturas para personas con condenas judiciales confirmadas en segunda instancia por delitos de corrupción.
La iniciativa, asimismo, promueve también cambios en la actividad institucional de los partidos, elevando los requisitos de afiliación y personería jurídica para evitar la fragmentación de sellos electorales.
Además, se propone en el texto la eliminación de la elección directa de los parlamentarios del Mercosur, cuyas funciones pasarían a ser desempeñadas por diputados y senadores nacionales electos.
El oficialismo aduce que se reduciría así el gasto político y se simplificaría la estructura de representación en los organismos regionales.

