Elecciones PASO: la UCR complica la estrategia del Gobierno para eliminarlas y presenta un proyecto para hacerlas optativas
La iniciativa es impulsada por el jefe del bloque radical de la Cámara Alta, Eduardo Vischi. También propone reducir cosas mediante la supresión de fondos públicos para la publicidad electoral en las primarias.
Mientras el Gobierno impulsa la eliminación total de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el paquete de reforma electoral enviado al Senado, uno de sus sectores aliados dio un paso importante y complicó esa estrategia. Se debe a que la UCR presentó un proyecto de ley que mantiene esa herramienta electoral, aunque propone transformarla en optativa.
La iniciativa, dada a conocer por el jefe del bloque radical en la Cámara Alta, Eduardo Vischi, plantea avanzar hacia un sistema electoral más eficiente, moderno y austero. "Debemos cuidar los recursos de todos", aseguró el senador por Corrientes, al fundamentar la propuesta, que introduce cambios de fondo en la Ley 26.571 y en el esquema de financiamiento político.
Esta postura manifestada por radicalismo dificulta los planes de la Casa Rosada, que necesita construir mayorías para avanzar con su objetivo principal: eliminar las PASO de cara a 2027. Las elecciones primarias, vale recordar, se celebraron de manera ininterrumpida desde los comicios de 2011 hasta 2023. El año pasado fueron suspendidas por el Congreso de la Nación, sin llegar a quitarlas.
Otro punto que el Gobierno mira con atención: el bloque radical está formado por diez senadores y suele tener incidencia sobre otros espacios cercanos, como el PRO.
PASO: las claves del proyecto de la UCR
Entre sus ejes centrales, la iniciativa presentada por Vischi propone transformar las PASO en "Primarias Abiertas, Simultáneas y Optativas". Así las cosas, el voto dejaría de ser obligatorio para la ciudadanía y se eliminarían las sanciones o cargas públicas por no concurrir a sufragar.
El proyecto incorpora también un sistema de preinscripción voluntaria de electores, que deberán anotarse con antelación para participar, lo que permitiría dimensionar la organización del comicio de acuerdo con la demanda real. Además, fija un umbral del 10% del padrón de la elección general anterior para que se realicen las primarias. Si no se alcanza ese porcentaje de electores inscriptos, las PASO no se llevan a cabo y las candidaturas se definen por mecanismos internos.
Para optimizar recursos, la propuesta permite ajustar la cantidad de mesas de votación, según el nivel de participación estimado, en vez de replicar de manera automática la estructura de una elección general. Y también, prohíbe el uso de fondos públicos para la publicidad electoral en las primarias, con el objetivo de concentrar el financiamiento estatal en la instancia electoral decisiva.
En otra de sus novedades, la iniciativa habilita a que el candidato presidencial proclamado en las primarias pueda elegir a su compañero o compañera de fórmula entre los precandidatos que hayan competido dentro de la misma fuerza, con posterior aprobación del órgano partidario correspondiente.

