Habló Nicolás Pino tras el atentado a la Sociedad Rural: "Es un episodio de la Argentina del pasado"
El presidente de la Sociedad Rural Argentina lamentó el ataque con un paquete bomba que afectó a siete personas. Aseguró que no hubo amenazas previas y despegó el hecho de su relación cercana con Javier Milei. "No nos van a hacer callar", afirmó.
Un día después del ataque con un paquete bomba en las oficinas de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el presidente de la entidad, Nicolás Pino, brindó una conferencia de prensa en la que lamentó el episodio, lo catalogó como "un episodio de la Argentina del pasado" y dejó en claro que no hubo amenazas previas. Además, desligó el atentado de su relación con el presidente Javier Milei y confirmó que desde ahora contarán con custodia.
"Es un episodio de la Argentina que no queremos volver a vivir", afirmó Pino, quien también agradeció las muestras de solidaridad que recibió tras el ataque. Además, le dedicó palabras de apoyo a Pamela Sousa, la secretaria que resultó herida en el atentado. "Pasó un feo momento", dijo el dirigente sobre la mujer, que terminó con un hematoma luego de que explotara el paquete.
Pino detalló los hechos ocurridos: "Un día normal en La Rural, se recibe un paquete dirigido a la SRA, a mi nombre, lo que ustedes saben... Todo sucedió muy rápido. Hay que destacar también la firmeza y profesionalismo de todos los que intervinieron en ese momento, SAME, Policía, bomberos, la gente que desactiva bombas. Los protocolos se activaron rápidamente".
El dirigente ruralista agregó: "Nunca pensé que íbamos a sufrir un episodio así, un episodio de la Argentina del pasado, tener un atentado como el que sufrimos". Y reconoció que no había tomado conciencia de la magnitud del ataque hasta que la ministra Patricia Bullrich lo calificó como "atentado".
En cuanto a posibles amenazas anteriores, Pino fue contundente: "¿Amenazas? Cero. Y puedo dar con certeza que he transcurrido mi vida cosechando amigos y gente. Tengo la suerte de no haber cosechado enemigos". Además, señaló que, hasta el momento, no hay certezas sobre los autores del ataque, pero insistió en que "son episodios que no tienen que ocurrir en la Argentina de hoy".
Sobre su relación con el presidente Milei, el dirigente aclaró que no cree que el atentado esté relacionado. "La cercanía que tengo con el Presidente de la Nación, más allá de la empatía personal, es la cercanía que tengo como presidente de una entidad. No puedo decir que este episodio sea por una relación que tengo con el Presidente de la Nación", explicó.
Pese a la gravedad del ataque, Pino fue enfático en que no cambiará su postura: "Vamos a seguir haciendo lo que hacemos, es en pos de defender los valores del campo, los valores de la producción, defender la actividad que nosotros como forma de vida desarrollamos. No lo hacemos por el bien personal, sino que trabajamos por el bien común de toda la Argentina".
Por último, el dirigente confirmó que, tras lo sucedido, la Sociedad Rural contará con custodia permanente. "Tendremos custodia, sí, me lo sugirieron. Hablé mucho con el Ministerio de Seguridad de la Ciudad. Nos hicieron ver que el tema de la custodia es importante. Nos acostumbraremos a este sistema", expresó.
El ataque ocurrió este jueves cerca de las 11 de la mañana, cuando una secretaria abrió un paquete dirigido a Nicolás Pino en la sede de la SRA, ubicada en Juncal al 4400. Al abrirlo, se activó un mecanismo explosivo que lanzó una llamarada y causó pánico en ella y otras dos personas presentes en la sala. Además del estallido, se liberó humo y polvo blanco.
Siete personas recibieron atención médica tras el incidente, aunque fuentes oficiales confirmaron que todas se encontraban en buen estado de salud. Las muestras del paquete fueron enviadas a analizar para determinar su composición exacta.
Este viernes, Patricia Bullrich confirmó que ya se detectó el lugar de origen del paquete y que también se identificó a una persona involucrada. Según la ministra, detrás del ataque estarían "sectores anarquistas y extremistas veganos", una hipótesis que fue recibida con cautela por los dirigentes ruralistas.

