Infectólogos y AMBA: ejes de la agenda de Alberto para definir la nueva etapa

El presidente escucha a los especialistas y durante la tarde se reunirá con Horacio Rodriguez Larreta y Axel Kicillof. ¿Habrá marcha atrás con la apertura? 

La atención está puesta en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), pero el interior del país volvió a ser foco de preocupación. Por eso, el presidente escuchará -desde las 10 de la mañana- los consejos del equipo que lo asesora respecto de la pandemia del coronavirus, compuesto por epidemiólogos pero también psicólogos y matemáticos. 

Durante la tarde, se reunirá con el gobernador bonaerense y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta para definir una etapa coordinada entre ambos distritos a partir del próximo lunes. A lo largo de la semana, las voces que se emitieron de uno y otro lado de la general paz tuvieron algunas diferencias, pero también una coincidencia que parece irrompible: no hay margen para una marcha atrás. 

Del lado bonaerense hay mayor preocupación, y los datos marcan que la cantidad de contagios es mayor. Incluso uno de los intendentes del conurbano, Ariel Sujarchuk de Escobar, aseguró ayer que en su distrito queda solamente una cama sin utilizar en la terapia intensiva. Pese a eso, descartó volver a una cuarentena estricta. 

Las advertencias más duras llegaron del ministro de salud Daniel Gollán, quien habló de un colapso del sistema sanitario "a mediados de agosto" si la cantidad de casos sigue aumentando a un ritmo del 30% por semana. 

Reapertura en duda

 

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El presidente se reunirá esta tarde con el jefe de Gobierno porteño y el gobernador de la provincia de Buenos Aires para analizar juntos cómo continuará la cuarentena en el AMBA.

 

También el gobernador Axel Kicillof anoche, luego de recibir a algunos especialistas médicos, advirtió que la situación no permite pensar en grandes aperturas, y agregó que tomarán una decisión coordinada con el gobierno porteño "entendiendo el riesgo en el que estamos". 

Pese a eso, todos apuntan a la responsabilidad individual. Hablan de las reuniones sociales clandestinas, de los encuentros familiares. Y señalan que no hubo contagio masivo en empresas ni locales. 

De nuevas aperturas, por ahora, nadie habla. Ahí radica la gran diferencia entre la mirada bonaerense (del conurbano) y la porteña. En la Ciudad hubo reuniones durante toda la semana con diversos sectores que todavía esperan pacientemente en la fila para poder reabrir sus puertas. Gimnasios, shoppings y hasta los gastronómicos juraron tener un esquema para operar sin riesgos. 

 

Las autoridades porteñas en tanto hablaron de un nuevo "amesetamiento" de casos. Pese a eso, la ocupación de camas de terapia intensiva es mayor que en el conurbano, y algunos especialistas denunciaron en la semana que la situación está al límite en varios sanatorios privados. 

El equilibrio entre esas cuestiones, alejadas más en lo discursivo que en las cifras, es el que empezaron a trabajar ayer Kicillof y Larreta, en la reunión que tuvieron en La Plata junto a sus ministros. Y terminarán de definir esta tarde con el presidente Alberto Fernández. 

Provincias en amarillo

Si algunos de los anuncios del presidente respecto de las nuevas fases de la cuarentena fueron criticados por no tener presencia de ningún gobernador y centrarse en el AMBA, los focos que comenzaron en el interior del país obligarán a darle mayor relevancia al tema. 

Ya en las dos últimas conferencias, el mandatario invitó a gobernadores virtualmente a contar sus realidades. Esta semana, la Secretaria de Salud Carla VIzzoti advirtió que solamente cuatro provincias no estaban registrando aumentos de casos en los reportes diarios, y reclamó extremar las medidas. 

La mayoría de los distritos, como Jujuy, La Pampa y Santa Fe, eligen cerrar rápidamente la ciudad donde aparezca un foco (como Santa Rosa y Rosario, esta semana) para intentar contener la circulación. Pese a eso, la preoupación crece y se pone en duda la continuidad de la distancia social habiltiada en buena parte del país. En la gobernación lo ven como una señal más: al igual que en Europa, las aperturas duraron apenas un mes. 

Ahora, la agenda del presidente volvió a incluir una videoconferencia con todos los gobernadores, para repasar la situación en cada provincia y coordinar la ayuda que haga falta. Recién después de ese punto, previsto para mañana a la mañana, confirmarán el anuncio de la nueva fase. 

 

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