Intercambiar para comer: el trueque crece en barrios golpeados por la crisis
La inflaci髇, la ca韉a del poder adquisitivo y el ajuste econ髆ico empujan a cada vez m醩 familias a recurrir a redes de intercambio para conseguir alimentos, ropa y productos b醩icos fuera del mercado formal.
Para mucha gente, el fen髆eno de los clubes del trueque hab韆 quedado en el recuerdo de la crisis econ髆ica y social que afect� al pa韘 a fines de 2001 y principios de 2002, como una experiencia que dif韈ilmente se repetir韆. Sin embargo, ya hace algunos meses que esa idea qued� sepultada por la realidad. Es consecuencia directa del deterioro econ髆ico que atraviesa el pa韘.
La inflaci髇 persistente, la p閞dida del poder adquisitivo y el ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei junto a su ministro de Econom韆, Luis Caputo, configuran un escenario que empuja a miles de familias a buscar alternativas por fuera del mercado formal. antes de la llegada al poder de Milei, pero que se ha agravado y profundiza las dificultades cotidianas de millones de argentinos.
En distintos barrios de Avellaneda, el trueque se ha convertido, como hace un cuarto de siglo, en una herramienta de supervivencia. Vecinos de zonas como Wilde, Villa Corina y Sarand� organizan intercambios de alimentos, ropa y productos b醩icos ante la ca韉a sostenida de sus ingresos.
Lejos de ser una elecci髇, el regreso del trueque expone una realidad cr韙ica: cada vez m醩 personas no logran cubrir sus necesidades b醩icas con dinero.
En ese contexto, resurgen redes comunitarias que apelan a la solidaridad como respuesta a una pol韙ica econ髆ica que, seg鷑 cuestionan distintos sectores, profundiza la desigualdad y la exclusi髇.
Seg鷑 relat� Teresa, organizadora de los encuentros que se realizan en el club El Porvenir de Wilde, ubicado en Mansilla 6350, entre San Carlos y Esteban Echeverr韆, esta pr醕tica se convirti� en un mecanismo para sobrellevar la situaci髇. "No lo hacemos por gusto, lo hacemos por necesidad", explic�.
A este contexto se suma un crecimiento de la pobreza, el desempleo y el hambre en amplios sectores de la poblaci髇, que viene de Lejos de ser una elecci髇, el regreso del trueque expone una realidad cr韙ica: cada vez m醩 personas no logran cubrir sus necesidades b醩icas con dinero.
En ese contexto, resurgen redes comunitarias que apelan a la solidaridad como respuesta a una pol韙ica econ髆ica que, seg鷑 cuestionan distintos sectores, profundiza la desigualdad y la exclusi髇.
A varios cientos de kil髆etros del partido bonaerense de Avellaneda, un grupo de vecinos de la localidad Colonia 25 de Mayo, en el extremo sudoeste de la provincia de La Pampa, se autoconvocaron para organizar un trueque como respuesta a la crisis econ髆ica.
Colonia 25 de Mayo es la cuarta ciudad m醩 importante de La Pampa, con 10.751 habitantes seg鷑 el censo 2022, y se destaca por su producci髇 de petr髄eo y gas, de donde provienen la mayor韆 de sus ingresos. Est� ubicada justo en el l韒ite con R韔 Negro.
La iniciativa de los vecinos ahora propone el regreso del trueque como una herramienta de alivio para la econom韆 dom閟tica y, seg鷑 aseguraron, surge de la necesidad directa. La modalidad de intercambio permite obtener productos esenciales sin depender exclusivamente del peso argentino.
M醩 de mil kil髆etros al norte, en Misiones, mientras que en distintos puntos de la provincia grupos vecinales organizan ferias, espacios de trueque y redes de intercambio, un grupo de emprendedores en San Javier dio un paso m醩 y afianz� el "Avalor", un sistema de moneda complementaria que complementa al peso y se acepta como forma de pago en los clubes del trueque.
"En t閞minos macroecon髆icos, el impacto es acotado por tratarse de un sistema cerrado entre quienes integramos la feria, pero a nivel microecon髆ico realmente modifica patrones de consumo y de producci髇 entre quienes hacemos este comercio de cercan韆", dijo la docente Laura Posdeley, creadora del Avalor.
En Jujuy, en tanto, hace dos semanas la Quebrada de Humahuaca fue escenario del XXVII Cambalache y Trueque de la Red Puna - MNCI Somos Tierra, un espacio que volvi� a reunir a comunidades campesinas e ind韌enas para intercambiar productos, saberes y organizaci髇.
La pr醕tica del trueque, con ra韈es ancestrales en los territorios andinos, se reafirma all� a駉 a a駉 como una alternativa concreta frente a la crisis econ髆ica. Familias productoras de distintas comunidades llegaron hasta Maimar� para compartir alimentos, semillas, tejidos y otros bienes, tanto para intercambio como para la venta directa al p鷅lico.

