La estrategia electoral del Gobierno: eliminación de las PASO y listas colectoras para retener aliados
Bajo la mirada de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el oficialismo empezó a darle forma a la reforma electoral que deberá contar con el apoyo de la UCR y el PRO.
Con la salida de Manuel Adorni, el Gobierno decidió dar vuelta la página y recuperó la iniciativa para reflotar la discusión de la reforma política, con el ojo puesto en las elecciones del 2027.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Lule Menem, ya empezaron a darle forma a la estrategia electoral para el año que viene, que necesariamente deberá considerar en la ecuación a las fuerzas aliadas de la UCR y el PRO.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, acercó una propuesta que tuvo aceptación en la Casa Rosada: en paralelo a la suspensión o eliminación de las PASO, se introduce un sistema símil "colectoras" en la categoría de candidatos a diputados nacionales, con dos listas internas que convergen por arriba en una misma candidatura presidencial.
En el oficialismo calculan que este sistema permitiría contener a los gobernadores aliados, y evitar el desdoblamiento electoral, en el marco de un régimen de elecciones simultáneas no concurrentes (una urna para la votación nacional y otra para la provincial).
El diseño de la herramienta ya está casi listo, con borradores en la última etapa de revisión. Cuando se afinen los detalles finales, el borrador empezará a circular por los despachos de las bancadas aliadas, especialmente en el Senado, donde comenzará el trámite parlamentario. De todos modos, la negociación será en espejo ya que lo que se vote en la Cámara alta deberá ser posteriormente ratificado en Diputados.
El sistema de colectoras tendría un efecto distinto al de las PASO, que permite la competencia entre varias listas en cada una de las categorías nacionales, con un criterio de representación proporcional que luego se refleja en la intercalación de candidaturas.
Las "colectoras" les permitiría al PRO y a la UCR competir por abajo y obtener bancas propias, sin diluirse en la lista definitiva de La Libertad Avanza -como sucedería con el sistema de las PASO- y al mismo tiempo podrían colgarse de la candidatura de Milei.
El papel de la UCR
La Unión Cívica Radical aparece como un actor clave para que el Gobierno pueda avanzar con la eliminación de las PASO y la implementación de listas colectoras dentro de la Boleta Única de Papel, pero por ahora el bloque está lejos de tener una posición unificada.
La principal resistencia del radicalismo se concentra en dos puntos. Por un lado, una parte importante de sus senadores defiende la continuidad de las PASO como mecanismo para definir candidaturas. Por otro, existe un rechazo mayoritario a la idea del Gobierno de incorporar colectoras.
Dentro de la UCR conviven distintas posturas. Algunos legisladores sostienen que las PASO deben mantenerse tal como están, mientras que otros aceptarían modificaciones, como eliminar su carácter obligatorio para los ciudadanos o para los partidos que no tengan competencia interna. Sin embargo, incluso entre quienes están dispuestos a discutir cambios, las colectoras generan dudas y objeciones.
Además, varios referentes radicales consideran prematuro fijar una posición sobre las colectoras porque el Gobierno todavía no presentó formalmente la propuesta ni abrió negociaciones con el bloque.
Entre los dirigentes más abiertos a analizar la iniciativa oficial aparecen los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). En cambio, otros senadores radicales, como Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger, Flavio Fama y Carolina Losada, se inclinan por mantener las PASO. Por su parte, el jefe del bloque, Eduardo Vischi, propuso que las primarias dejen de ser obligatorias, aunque no planteó su eliminación total.

