Lenguaje inclusivo: cómo es el proyecto de un diputado libertario y de otro del PRO para prohibirlo en las escuelas bonaerenses
Fue presentado por Guillermo Castello y Matías Ranzini, quienes pretenden, además, suprimir el uso de expresiones que incluyen la "e", la "x" o el "@" también en documentos del Estado.
Dos diputados de la Provincia presentaron en las últimas horas un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense para que se prohíba el uso del lenguaje inclusivo en el Estado y en todo el sistema educativo de la región.
La iniciativa de los legisladores Guillermo Castello (Avanza Libertad) y Matías Ranzini (Juntos por el Cambio) llegó a la Cámara baja bonaerense luego de que el Gobierno de la ciudad de Buenos anunciara la regulación del uso del lenguaje inclusivo en todos los niveles de las escuelas públicas y privadas porteñas.
Junto @MatiRanzini presentamos hoy un proyecto prohibiendo el lenguaje inclusivo en el Estado y en el sistema educativo de la provincia.
El lenguaje oficial debe facilitar la publicidad de los actos de gobierno y el correcto desarrollo de las habilidades de lectura y escritura. pic.twitter.com/3Y9Bxu0p5L
Los legisladores pretenden, además, suprimir el uso de expresiones que incluyen la "e", la "x" o el "@" también en documentos del Estado. En los fundamentos de la propuesta explicaron que se pretende "evitar distorsiones o deformaciones lingüísticas que conspiren contra la adecuada comprensión de lo que se quiere comunicar, como así también evitar expresiones que resulten expresiones que resulten impronunciables verbalmente".
Los diputados consideraron que la regulación resulta necesaria "en el ámbito educativo, porque una deformación del lenguaje puede conspirar contra el correcto desarrollo de las habilidades de lectura y escritura".
Castello está referenciado en el diputado nacional José Luis Espert, mientras que Ranzini milita dentro del espacio de Cristian Ritondo, presidente del bloque del PRO en la Cámara baja y ex ministro de Seguridad de la Provincia.
Ambos consideraron que el uso del lenguaje inclusivo representa "una posición claramente minoritaria de la sociedad, que de ningún modo puede reconocerse como una evolución espontánea del lenguaje" y sostuvieron que "el lenguaje oficial debe facilitar la publicidad de los actos de gobierno".
A partir de algunas críticas recibidas por la iniciativa en las redes, Castello respondió con sarcasmo desde su cuenta de Twitter: “Aclaración Chiques: a favor de que en su vida privada hablen en inclusivo, mandarín o sánscrito. En contra de que el Estado IMPONGA un lenguaje NO OFICIAL por medio de sus organismos públicos y escuelas”.
Aclaración Chiques:
A favor de que en su vida privada hablen en inclusivo, mandarín o sánscrito.
En contra de que el Estado IMPONGA un lenguaje NO OFICIAL por medio de sus organismos públicos y escuelas. pic.twitter.com/Gj0ZwdYBWM

