Manifestantes levantaron el acampe pero amenazan con volver
Tras la media sanción de la Emergencia Alimentaria, los movimientos sociales dieron marcha atrás con la medida de protesta realizada frente al Ministerio de Desarrollo Social. Sin embargo, no descartan retomarla si no reciben respuestas a todos sus reclamos.
Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar
Los movimientos sociales que mantenían un acampe sobre la Avenida 9 de Julio, frente al Ministerio de Desarrollo Social, levantaron la medida tras la media sanción que tuvo en Diputados la extensión de la emergencia alimentaria.
El proyecto, que establece incrementos del 50% para las partidas que van a comedores y a asistencia social, ahora se encamina al Senado, donde seguramente se convertirá en ley. Los grupos más radicalizados de la protesta avisaron, sin embargo, que, si no hay respuestas a todos los reclamos, la movilización podría retomarse por otras 72 horas la semana que viene.
La advertencia partió desde el Polo Obrero, que junto con Barrios de Pie marcó las posiciones más duras de la presencia de los movimientos sociales en las calles. El levantamiento del acampe puso final a una presencia de varios días de movilizaciones y protestas que tuvieron episodios de violencia que no pasaron sin embargo a mayores, cuando intentaron cortar el Metrobús.
Piquetero denunciado
En paralelo, en las últimas horas el gobierno presentó una denuncia contra Oscar Kuperman, dirigente de la Coordinadora de Unidad Barrial-Movimiento Teresa Rodríguez, a quien acusó del delito de "amenazas de saqueos a supermercados".
La denuncia fue impulsada por el Ministerio de Seguridad ante el juez Claudio Bonadio, luego de que el dirigente dijera que "si el gobierno no cumple con la entrega de los alimentos a los comedores, vamos a ir a buscarlos a los supermercados, porque las góndolas están llenas de mercadería y las mesas de los compañeros no tienen para comer".
Marco electoral
La presencia del acampe en las calles generó un verdadero revuelo tanto dentro de Cambiemos como de la oposición. Del lado del oficialismo, siempre que hay protestas de este tipo llueven las críticas -algunas se escuchan y otras por lo bajo- de dirigentes que no entienden cómo Carolina Stanley destinó millones a financiar a movimientos sociales y políticos que están más cercanos al kirchnerismo.
La crítica apunta a que, según esta visión, el Ministerio de Desarrollo Social no debería haber tercerizado tanto el reparto de la ayuda social. Parte de estos cuestionamientos sale de intendentes de Cambiemos del conurbano, que ven cómo en sus distritos el gobierno nacional reparte millones en ayuda comunitaria, pero la gente asocia esa ayuda con los movimientos piqueteros y con el kirchnerismo. El acampe también repercutió fi las adentro del "albertismo", el núcleo más cercano al candidato presidencial opositor. En los discursos de los principales referentes del acampe hubo mensajes a Mauricio Macri, pero también hablaron sobre el futuro y le mandaron advertencias veladas a Alberto Fernández. Los movimientos sociales quieren saber qué rol jugarán en un futuro gobierno si el candidato del Frente de Todos gana la elección. Por eso, intentan marcarle la cancha y adelantar que no aceptarán que los dejen afuera.

