Miguel Ángel Toma afirmó que la muerte de Alí Jameneí "hizo justicia" por el atentado a la AMIA
El ex jefe de inteligencia sostuvo que el fallecimiento del líder iraní cierra parte de la deuda histórica por el atentado y reclamó avanzar contra los demás acusados.
El ex titular de la Secretaría de Inteligencia, Miguel Ángel Toma, aseguró que la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí "hizo justicia" en relación con el atentado contra la AMIA y sostuvo que aún resta avanzar en la condena de otros implicados.
Las declaraciones fueron realizadas a través de un hilo en la red social X, donde el ex funcionario repasó el recorrido de la investigación. Allí recordó que "en 1994 la AMIA fue víctima de un atentado terrorista que marcó para siempre la historia argentina".
En la misma publicación, Toma señaló que "en 2002 la Secretaría de Inteligencia elevó a la Justicia un informe secreto que demostró palmariamente la responsabilidad de Irán y Hezbollah", en referencia al documento que luego fue incorporado a la causa judicial.
Ese informe volvió a cobrar centralidad tras la decisión del juez Ariel Lijo de hacerlo público. Según el ex jefe de inteligencia, allí se reveló que "Ayatollah Khamenei aprobó la realización del atentado en la reunión del Consejo Supremo de Seguridad de Irán, el 14/8/93 en la ciudad santa de Mashad".
Toma remarcó que "24 años después, gracias a esa decisión de la Justicia la verdad finalmente pudo ser conocida", y en ese marco planteó su interpretación sobre el fallecimiento del líder iraní.
"Con la muerte del genocida Ali Khamenei se hizo justicia. Pero no toda aún", escribió, al tiempo que subrayó que "falta la condena del resto de los involucrados", entre ellos Ahmed Vahidi, a quien mencionó como parte de la estructura señalada por la investigación.
La muerte de Jameneí se produjo tras un ataque conjunto de fuerzas de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní. El entonces presidente estadounidense Donald Trump había anticipado que el líder iraní había fallecido, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu validó reportes de inteligencia sobre la ofensiva.
De acuerdo con la agencia estatal Tasnim, al menos siete misiles impactaron en zonas cercanas al palacio presidencial en Teherán y en las inmediaciones del complejo donde residía el líder supremo, en una serie de ataques que se extendieron a distintas regiones del país y generaron repercusiones internacionales.

