Por el conflicto en Medio Oriente, el campo advierte que los costos de producción podrían subir hasta un 11%
Un informe de la Sociedad Rural Argentina detalla incrementos críticos en el gasoil y los fertilizantes nitrogenados. El impacto afectará principalmente la cosecha de trigo y el transporte de granos hacia los puertos.
El conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero en Medio Oriente
disparó los precios internacionales de la energía, impactando de forma directa en el esquema productivo de la Argentina.
Según un relevamiento del área económica de la Sociedad Rural Argentina (SRA), los costos de producción para la cosecha fina 2026/27 podrían aumentar entre un 9,5% y un 11% debido al encarecimiento de insumos básicos.
El informe destaca que el principal canal de transmisión de esta crisis es el energético, afectando las labores de cosecha y el flete automotor.
Alerta por el precio del gasoil y los fertilizantes
Desde el comienzo de las hostilidades y hasta el 25 de marzo, el escenario global mostró una escalada sin precedentes: el petróleo subió hasta un 50% y la urea aumentó un 36% en el mercado internacional.
En el ámbito local, el gasoil grado 2 ya registró subas del 22%, mientras que el fertilizante nitrogenado escaló cerca de un 42%.
"Estimamos que, con los aumentos expresados hasta el momento, el costo de producción para la cosecha fina 2026/27 (trigo) podría aumentar por esta causa entre un 9,5% y un 11% según la distancia a puerto que deba afrontar", indicaron desde la SRA.
Esta situación pone en jaque la rentabilidad del productor, especialmente en aquellos establecimientos que enfrentan mayores desafíos logísticos por su ubicación geográfica.
Impacto inmediato en la cosecha y el transporte
El aumento del combustible tiene un efecto doble. Por un lado, incide en un 15% del costo de las labores de cosecha; por otro, representa un tercio de los gastos del transporte de cargas.
Con el incremento del 22% en el gasoil, se estima que el costo de los fletes agrícolas ya subió entre un 6% y un 7%.
Este fenómeno es particularmente visible en cultivos de menor valor por tonelada, como el maíz. En campos situados a 300 kilómetros de las terminales portuarias, la incidencia del flete en la soja pasó del 11% al 12%, mientras que en el maíz saltó del 20% al 21%.
La entidad advirtió que la magnitud final de este golpe económico "dependerá de la duración del conflicto y de su coincidencia con el calendario de decisiones productivas".
Proyecciones para la campaña de trigo
De mantenerse la tendencia actual, la campaña de trigo 2026/27 enfrentará gastos adicionales significativos.
La SRA calculó que los productores deberán afrontar aproximadamente 39 dólares extra por hectárea en concepto de fertilización y otros 19 dólares por el encarecimiento del transporte y el gasoil.
En total, se estima un sobrecosto de 58 dólares por hectárea respecto al escenario previo a la guerra.
"El principal canal de transmisión hacia el agro argentino es el energético, a través de su impacto sobre los costos de cosecha y transporte", concluye el informe, alertando que, de prolongarse el conflicto, la presión sobre los márgenes del sector agropecuario continuará en ascenso durante los próximos meses.

