INICIATIVA

En qué consiste el proyecto contra la ludopatía y las apuestas online ilegales

El Ejecutivo envió al Congreso un proyecto que penaliza las plataformas no autorizadas, prohíbe el acceso de menores y establece la prevención del juego patológico como política de salud pública.

El Gobierno nacional presentó esta semana un nuevo paquete legislativo que incluye la Ley de Prevención de la Ludopatía y Regularización de Juegos de Azar en Línea, ingresada por el Senado. El proyecto llega en un contexto de expansión acelerada de las plataformas de apuestas digitales y reconoce explícitamente el incremento del acceso a esos espacios, en particular entre niños, niñas y adolescentes. La iniciativa no apunta solo a prohibir sino a ordenar un mercado que hoy opera en gran medida en la informalidad.

Un mercado que el Estado ya no puede ignorar

El diagnóstico oficial es claro: el uso problemático de plataformas de juego en línea es un fenómeno complejo que excede las consecuencias clínicas y afecta dimensiones económicas, sociales, familiares y educativas. Desde esa lectura, el proyecto establece que la prevención del juego patológico es una política de salud pública y le asigna un rol central a la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar), que deberá desarrollar acciones de prevención, capacitación e investigación en conjunto con organizaciones sociales y universidades.

La ley diferencia entre plataformas autorizadas y no autorizadas, y delega en cada provincia la competencia para otorgar licencias y regular el funcionamiento de los operadores dentro de su jurisdicción. Esa arquitectura federal implica que el impacto concreto dependerá en buena medida de la velocidad y criterio con que cada distrito implemente el esquema.

Las sanciones y el nuevo mapa regulatorio

El aspecto más disruptivo para el mercado actual es el régimen penal. El proyecto establece entre tres y seis años de prisión para quienes exploten, administren u organicen plataformas de juego sin autorización, y entre dos y cuatro años para quienes presten servicios financieros, tecnológicos o publicitarios a operadores ilegales. La norma alcanza también a los medios y plataformas que difundan publicidad de operadores no autorizados, que deberán verificar la legitimidad de sus anunciantes.

Para las plataformas autorizadas, la ley impone condiciones estrictas en materia publicitaria: queda prohibido dirigir anuncios a menores, asociar el juego con el éxito personal o laboral, transmitir la idea de que las ganancias resuelven problemas financieros o promover el consumo de alcohol y tabaco en simultáneo.

El rol de los organismos del Estado

La implementación del esquema involucra a varios organismos. El ENACOM deberá bloquear contenidos y publicidad de operadores no autorizados. El Banco Central tendrá que impedir transferencias desde cuentas vinculadas a menores de edad. La Comisión Nacional de Valores exigirá a los proveedores de activos virtuales sistemas de verificación de edad antes de operar con plataformas de juego. Y el NIC Argentina podrá suspender o dar de baja dominios denunciados por las autoridades jurisdiccionales.

El proyecto configura así una red de controles cruzados que, de aprobarse, transformaría de manera sustancial las condiciones de operación de un sector que hasta ahora funcionó con una regulación fragmentada y de baja efectividad.

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