"Ya se acerca Nochebuena, ya llega Navidad!”, es la típica frase que suele escucharse en los estadios de fútbol por estas épocas y que suele evocar uno de los momentos más esperados del año. Pero en el festejo solemos descuidarnos en situaciones, lo que luego deriva en preocupaciones; por eso, es interesante tocar diversos puntos para pasar las fiestas en paz.

Uno de los primeros ítems que hay que tener en cuenta es el ocular, ya que se registran diversos incidentes que hacen peligrar la salud de este órgano vital. Y uno de esos enemigos es la pirotecnia, que suele ser peligrosa, pero que hay gente que todavía recurre a ella para festejar, por lo cual la recomendación es que esta sea legal y de primera marca, ya que aquellos elementos ilegales y defectuosos son los que aumentan las posibilidades de un accidente.

También debe ser manejada por adultos o expertos en el tema, ya que los niños son inexpertos y ni siquiera deberían manipular la pirotecnia inofensiva (estrellitas y bengalas); además, hay que respetar una distancia prudencial respecto del artefacto, no sólo por la visión, sino para evitar posibles quemaduras.

Si el artefacto no explotó, nunca hay que tocarlo aunque la mecha está apagada, hay que descartar y nunca comprar un artefacto con mecha corta, no encenderlo dentro de recipientes como latas o botellas y sobre todo, cuando se enciende, el producto debe estar en suelo y no apuntar a personas o cosas.

¡Cuidado con la visión!

Cabe destacar que las lesiones oculares comprenden lesiones leves de la superficie ocular, erosiones y úlceras y heridas corneales, quemaduras y heridas de los párpados, sangrados y desgarros de iris, catarata traumática, desprendimiento de retina, hemorragias conjuntivales y subconjuntivales, heridas penetrantes con esquirlas de cohetes y cañitas voladoras, estallido de globo ocular causadas por esquirlas o partículas del elemento pirotécnico, entre otras.

En caso de quemaduras o corchazos (saber manipular y no jugar con las botellas), hay que lavar con solución fisiológica o agua mineral superficialmente la zona sin comprimir el globo ocular, tapar con gasa estéril sin colocar gotas ni pomadas y acudir al centro médico más cercano sin tocar la herida.

Otro punto a tener en cuenta son las quemaduras por pirotecnia en otras partes del cuerpo, como manos, cara o piernas, y en este sentido lo conveniente es no cubrir las quemaduras con vendajes, ya que éstos se adhieren a la piel quemada y pueden profundizar las heridas.

Otras recomendaciones son lavar la zona lesionada con agua fría para calmar el dolor, no colocar cremas, pomadas o ungüentos caseros, y si cae fuego sobre la ropa, se lo debe sofocar envolviendo al afectado con una manta o haciéndolo rodar sobre el suelo, evitando que la víctima se eche a correr o caminar.

Oídos en alerta

En tanto, la afección auditiva es también un tema de preocupación, ya que si bien el oído tiene un sistema de protección natural contra los sonidos fuertes, este se activa tras 10 centésimas de segundo, mientras que el estallido de pirotecnia tiene una corta duración de una centésima por segundo.

La detonación puede llegar de 150 a 175 decibeles y nuestro sistema auditivo tolera hasta 90 decibeles sin generar problemas, por lo cual, si uno quiere evitar una lesión, debe alejarse varios metros; de hecho, una recomendación para aquellos que utilizan pirotecnia es que lo hagan con tapones o auriculares para proteger la audición. Hay que recordar que las lesiones auditivas pueden derivar en hipoacusia, otorragia y tinnitus.

Un ítem a tener en cuenta en estas épocas es la alimentación, ya que suele ser detonante de intoxicaciones, por lo cual hay que lavarse las manos con agua caliente y jabón antes de preparar alimentos, hay que tener un espacio limpio y libre de posibles contaminaciones.

Además, los productos de limpieza deben estar alejados de los alimentos, así como los trapos, que luego de ser usados hay que lavarlos. Es bueno reducir la ingesta de alimentos de alto riesgo, como carnes, huevos, productos lácteos, ensaladas, salsas, cremas, natas, etc., cuando su consumo no se realiza de forma inmediata.

También, al realizar platos elaborados, no hay que mezclar utensilios para cortar alimentos crudos o cocinados, carnes y pescados, sino que para cada alimento debe usarse un utensilio.

Finalmente, el lavado reduce las bacterias que pueden estar presentes en los productos frescos, con lo cual es la mejor forma de reducir riesgos de enfermedades transmitidas por alimentos.

Alcohol, otro enemigo encubierto

Dentro del consumo aparece otro punto a detallar, se trata del consumo del alcohol, el cual es casi inevitable en las fiestas, pero que puede traer problemas, sobre todo en embarazadas y niños.

Las bebidas alcohólicas son sustancias psicoactivas que generan cambios de ánimo, memoria, pensamiento, sensaciones y voluntad, por lo que sus efectos dependen del grado de alcohol que la bebida que uno consuma tenga, si se come durante la ingesta de sólidos y en qué contexto se bebió.

Cabe destacar que los niños, las embarazadas, las mujeres que están en la búsqueda de preñarse o las que se encuentran en período de lactancia no deben consumir alcohol, como tampoco aquellos que lo tienen contraindicado por el uso de medicamentos o la presencia de enfermedades, ya que los efectos son nocivos para el organismo.

Lo cierto es que la recomendación que suelen dar los especialistas es que si una persona ha bebido más de lo debido hay que llevarla a un lugar tranquilo y aireado, recostarla de costado para que no se ahogue con el propio vómito, darle agua y evitar que tome un volante, ya que puede causar un accidente en la vía pública fatal.

Es preferible evitar los excesos

Con la llegada de las fiestas, las personas quieren disfrutarlas al máximo, aunque hay que evitar los excesos y atracones.

Por tal motivo, hay claves para no caer en excesos: 1) No saltearnos ninguna comida, tenemos que hacer un desayuno completo que contenga proteínas, huevo, fiambres desgrasados, avena, cereales, pan integral, frutas con su cáscara, y no desayunar azúcares ni mermeladas. 2) La media mañana y la media tarde son importantes, no debemos saltarlas. Un yogur descremado con una cucharada de postre de avena, banana, rodaja de pan integral con una feta de fiambre desgrasado o gelatina con frutas.

3) Es incorrecto hacer dieta restrictiva, porque el poco peso que hayamos perdido lo recuperaremos y posiblemente ganemos algo más. 4) Como sabemos que comeremos un poco más, una opción sería hacer ejercicio físico, así entrarán más calorías, pero las gastaremos durante el ejercicio. 5) Moderar el consumo de alcohol, porque aumenta el ingreso calórico, elegir bebidas sin azúcares. 6) Se recomienda reemplazar sustancias grasas para la elaboración de salsas por yogur o leches evaporadas; además, se puede reemplazar las frituras por cocción al horno.

La navidad y el coronavirus

Si bien ya estamos en época navideña, no hay que olvidarse de que aún la presencia del coronavirus sigue entre nosotros, y como los argentinos somos tan apegados a amigos y familiares, también tenemos que tener presentes ciertas prevenciones para las fiestas.

Uno de los consejos que vienen brindando los profesionales de la salud es que las reuniones familiares sean en domicilios privados y siempre al aire libre, como jardines, terrazas o patios, con un cierto límite de personas y manteniendo una distancia, sobre todo, en protección de personas mayores o con factores de riesgo.

En caso de que no sea posible realizar el festejo al aire libre, hay que abrir puertas y ventanas para asegurar una buena ventilación. No hay que compartir cubiertos, vasos o el propio mate, y de hecho, se recomienda etiquetar estos utensilios con el nombre de cada persona para evitar confusiones y mayores problemas.

En la distribución de las personas en la mesa para la comida o brindis, se recomienda que aquellos convivientes o contactos habituales se ubiquen juntos y sin mezclarse con otros grupos.

POR G.A.