¿Qué es la artritis reumatoidea y cómo tratarla?
Se estima que, en nuestro país la artritis reumatoidea afecta a unas 400.000 personas, y la estadística a nivel mundial calcula un impacto de entre el 0,5% y 1% de la población (más de 20 millones).
Como es sabido por todos, el paso de los años va trayendo un desgaste a nuestro organismo, y con esto, comienzan a aparecer afecciones y enfermedades de todo tipo, y una de las que se presenta de forma más frecuente es la artritis reumatoidea, que en nuestro país afecta a unas 400 mil personas.
El asunto es que la artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune de causa desconocida que afecta, principalmente, las articulaciones, aunque puede comprometer otros órganos del cuerpo. Sus síntomas son progresivos: la rigidez por la mañana, dolor e hinchazón articular (manos, pies, rodillas, tobillos y codos) dominan el cuadro; algunos presentan, además, debilidad generalizada, fatiga y fiebre. La rigidez mejora con el movimiento y actividad física, y empeora con el reposo prolongado.
Números en el mundoEn tanto, se estima que, en nuestro país afecta a unas 400.000 personas, y la estadística a nivel mundial calcula un impacto de entre el 0,5% y 1% de la población (más de 20 millones).
Si bien es más frecuente en las mujeres de entre 20 y 50 años, también la padecen los hombres y niños pequeños. Se trata de una enfermedad que trae consigo comorbilidades asociadas, como diabetes e hipertensión, por ello los especialistas destacan la importancia de un abordaje multidisciplinario.
Un punto a destacar es que hasta ahora se desconoce con exactitud la causa de esta patología, aunque se sabe que está vinculada con el sistema inmune. Este sistema es el encargado de proteger al organismo ante factores desconocidos y/o agresivos, por eso reacciona ante infecciones, traumas, órganos trasplantados, entre otros. En los pacientes con artritis reumatoidea, el sistema está alterado y deja de reconocer algunos tejidos; en consecuencia, produce una respuesta inflamatoria defensora contra ellos y así es que aparecen el dolor, hinchazón y rigidez en las articulaciones.
La progresión de la enfermedad limita a quienes la padecen e impacta en su calidad de vida. La rutina de los pacientes se ve afectada cuando el diagnóstico y abordaje terapéutico se demoran: muchos deben faltar al trabajo, reorganizar sus responsabilidades o pedir ayuda a otros para llevar adelante sus actividades diarias.
Palabra de especialistaCon relación a este tema, el doctor José Luis Velasco Zamora (M.N. 85.109) relató que “el dolor y la discapacidad asociados a la artritis reumatoidea pueden afectar el trabajo y la vida familiar de una persona. La depresión y ansiedad son frecuentes, al igual que los sentimientos de impotencia y autoestima baja. El grado en que la enfermedad afecta las actividades diarias va a depender en parte de cómo se sobrelleva. También afecta al círculo más íntimo del paciente, ya que todos deben aprender a convivir con la discapacidad de la persona que la padece y ayudarlo psicológicamente”.
Lo cierto, es que Argentina cuenta, en la actualidad, con un abanico de opciones terapéuticas aprobadas y entre ellas se encuentran: medicamentos modificadores de la enfermedad, terapias biológicas y tratamientos orales inhibidores de JAK, con un buen margen de seguridad y eficacia clínica, entre otros.
Estudios a realizarEl diagnóstico se realiza a través del examen clínico del reumatólogo, que debe confirmar la presencia de artritis con la ayuda de estudios de sangre y de radiología y/o ecografía. Por ello es importante la consulta inmediata al médico ante la presencia de dolor, rigidez y/o hinchazón articular, para que la enfermedad sea enfrentada a tiempo, ya que cuanto antes se realiza el diagnóstico, el pronóstico es mejor, ya que el tratamiento se inicia a tiempo y la inflamación y el daño articular pueden detenerse. Además, es fundamental recibir un diagnóstico precoz y el inicio de un tratamiento adecuado.

