En el universo del reciclaje, la madera usada ocupa un lugar privilegiado. Su versatilidad permite múltiples reinvenciones, y una de las más efectivas, por su bajo costo y alto impacto visual, es la creación de estanterías flotantes. Lo ideal es reutilizar cajones de verdulería o tablones en desuso para construir repisas que combinan estilo, funcionalidad y conciencia ambiental.
Lija gruesa (grano 60) y fina (grano 120 o superior).
Barniz.
Pincel y paño seco.
Taladro eléctrico.
Tacos de expansión y tornillos
Soportes invisibles (tipo escuadra oculta o pernos flotantes).
Nivel de burbuja.
Metro o cinta métrica.
Gafas de protección y guantes.
Una de las ventajas de este tipo de mobiliario es su flexibilidad, incluso se le puede poner luces LED para resaltar objetos decorativos. (Gentileza: Freepik).
Paso a paso: cómo construir una repisa flotante con madera reciclada
Elegí cajones en buen estado, sin humedad ni hongos. Si usas pallets, asegúrate de que no estén tratados con químicos tóxicos.
Desarmá los cajones con cuidado, usando una pinza o martillo. Corta las tablas a la medida deseada para tu repisa. Podés optar por una sola pieza o unir varias para lograr mayor profundidad.
Usa lija gruesa para eliminar astillas, suciedad y restos de pintura. Este paso es clave para evitar accidentes y preparar la superficie para el acabado.
Repetí el proceso con lija más suave para lograr una textura agradable al tacto. Presta atención a los bordes y esquinas, donde suele acumularse polvo o irregularidades.
Aplicá el barniz y dejar secar según las indicaciones del producto y luego pasa un paño seco para dar brillo. Este paso protege la madera y realza su color natural.
Marcá en la pared el lugar donde irá la repisa. Usá el nivel para asegurarte de que quede recta. Medí la distancia entre los soportes para que coincidan con los puntos de fijación en la madera.
Perfora la pared con el taladro, coloca los tacos de expansión y fija los soportes invisibles. Estos pueden ser escuadras ocultas o pernos que se insertan en la madera y la pared.
Encajá la madera sobre los soportes. Si usas pernos, asegúrate de que la perforación en la madera sea del diámetro justo para que quede firme. Verifica nuevamente con el nivel.
Limpiá la superficie, retocá con barniz si es necesario y decora con objetos livianos. Evita sobrecargar la repisa hasta confirmar que la fijación es segura.