HISTORIA DE AMOR

El último romántico: viajó cientos de kilómetros para proponerle casamiento a su novia y su historia rompe corazones en las redes

La historia de Rocío y Nicolás logró atrapar a los usuarios de las redes sociales; una travesía que tuvo un final feliz, y que dan ganas de enamorarse. Conocé la odisea del novio hasta llegar a pedirle casamiento a su novia, en la nota.

Nicolás contó su historia de amor en Twitter, la manera en que hiló el relato hizo que miles de usuarios se enganchen y su odisea hasta pedirle matrimonio a su novia se vuelva viral.

Como si se tratara de una novela, el protagonista del relato comenzó contextualizando un poco: "Rocío, la dama en cuestión, tremendamente entusiasta de esta bebida alcohólica fermentada de uvas frescas que conocemos como vino, fiel acompañante de personas en sus early 30´ como nosotros. Por eso decidí que el lugar ideal sería una linda bodega".

 

Luego contó su estrategia para poder ir finalmente al lugar que él había pensado: "Comencé un trabajo fino para inducir a que nuestras próximas vacaciones sean en Mendoza, fui plasmando en Excel un cronograma de fechas y lugares donde podríamos ir".

Para lograr y mantener el interés de ella en el destino, cada par de semanas le mandaba fotos o algún artículo de actividades mendocinas. De esta manera la chica se “manijeaba”, expresó el novio.

"Investigando las diferentes bodegas de Mendoza, decidí ir por alguna de Valle de Uco, donde no solamente hay excelentes vinos sino también paisajes inolvidables y bodegas con una arquitectura increíble. Bodega Salentein fue la elegida, ¿Cuánta bola me iban a dar?", se preguntaba entonces.

Una vez que consiguió hacer una reserva en la fecha que esperaba, puso manos a la obra y mente a trabajar para poner en juego la siguiente etapa del plan: la gran sorpresa.

Para esta parte del plan puso en juego sus habilidades como diseñador. "Se me ocurrió emular una carta/menú de Salentein, para disfrazar un poco el momento y que el factor sorpresa juegue a mi favor. Busqué unas buenas tipos, imágenes y ejemplos de menús", confesó y siguió: "Después de tirar magia en el Illustrator, guardé el archivo y lo vinculé con un código QR". Con esta tarea lista, escribió un mail a la bodega para reservar un tour y almuerzo. El día ideal sería el 8 de febrero. Faltaban unas semanas todavía.

"Dejé pasar unos días y les escribí para ver si me daban una mano con la propuesta, al ser una bodega bastante grande y conocida, podía esperarse que no me den pelota", contó y admitió que pasaron 20 días antes de que le contestaran. 

El mail que mandó Nicolás para pedirle ayuda a la bodega.
El mail que mandó Nicolás para pedirle ayuda a la bodega.

Para su sorpresa, la respuesta de la bodega llegó y fue afirmativa. Le habían dado el “ok” para realizar la gran propuesta que tenía planeada para su futura esposa.

Fue así como Nicolás y Rocío partieron hacia sus esperadas vacaciones en Mendoza el 4 de febrero. "Logré guardar el anillo en una parte media escondida de mi valija, procuré tener buena pilcha para ese día e intentar no pensar tanto el asunto hasta que no sea el día. Obvio, estuve todos los días maquinando qué podía salir mal", reveló. 

"Me calzo la pilcha, abro la ventana y ya se notaba que el día iba a estar hermoso", recordó y confesó que tuvo la precaución de recordarse muchas veces a sí mismo que debía llevar el anillo.

"Llegamos a Salentein, lugar imponente, clima inmejorable, por dentro estoy muriendo pero por fuera tranqui. Encaro hacia la puerta, lo primero que pienso es que quizás deba anunciarme, veo una especie de recepción y me acerco", contó Nicolás. Esperaba un guiño de alguien de la bodega, pero no recibió ninguna señal de que supieran quién era o qué estaba por hacer. En busca de algún signo, el protagonista de esta historia habló con la recepcionista. "Le comento que tengo reserva para el tour y almuerzo, me cobra y me dice que esperemos por ahí hasta que sea la hora del tour (Creo que esperaba algún guiño). Miro el cel, sin señal, primer alarma (voy a necesitarlo para leer el QR). Ro va al baño, aprovecho para pedir el Wifi", dijo. 

Así salió al tour y sus nervios aumentaron cuando llegaron al restaurante: el miedo a que su plan fracase era profundo, ya que nadie la daba una señal clara de estar al tanto de la misión. Mientras tanto aparecían en su mente distintas cosas que podrían fallar. Una de ella era la falta de conexión: "Me conecto bien. Cuando Ro vuelve le propongo ir a un museo que hay dentro de la bodega hasta que se haga la hora. Vamos, paseamos, saco el celular para ver la hora, sin señal ni wifi. Corroboro que efectivamente tienen muchas redes, divididas por zona. Segunda alarma, la piloteo", comentó. 

Cuando llega la hora de la reserva para comer, Nicolás se adelanta a su novia. "Mientras camino relojeo las mesas, absolutamente todas tienen un corcho con un código QR, todas iguales. Paniqueo un toque. Me presento ante la chica del restaurante, esperando por favor que me haga un guiño, un comentario en voz baja, mirada cómplice, algo. No sucede", contó con y siguió: "La chica totalmente seria me dice 'Señor, su mesa es aquella'. Me quedo sosteniendo la mirada unos segundos, todavía tenía esperanza de recibir algún gesto. Me doy vuelta, le hago seña a Ro, camino hacia la mesa que está afuera. Era la mejor ubicación, quizás ese era el guiño"

El menú especial que el novio había diseñado para proponerle matrimonio.
El menú especial que el novio había diseñado para proponerle matrimonio.

Una vez que se sentaron en la mesa, Rocío fue la encargada de escanear el menú."Pasan dos segundos que parecen horas, intento seguir mirando el paisaje, la veo comenzar a leer y de pronto ponerse seria y cambiar la postura. Acerca su rostro a la pantalla, empieza a respirar distinto. Excelente, justo lo que quería, mi cuerpo lo sabe y empieza a descomprimir", rememoró Nicolás. 

 

"Inclina la cabeza, puedo verle los ojos (antes me tapaban sus lentes), sigue leyendo. Recuerdo que al final del PDF puse unas flechas hacia abajo con la pregunta, pero me agarra un impulso de querer verbalizarlo. Veo que desliza hacia abajo, me mira y pregunto: ‘¿Te querés casar conmigo?’", contó el joven enamorado que resultó victorioso en toda su odisea.

Ya lo había adelantado al inicio de la historia: la respuesta fue sí. Sin embargo, eso no fue todo, sino que además, Nicolás detalló un recuerdo más: "Nos felicita una extraña de la bodega, descorchan un champán. Los de la bodega la tenían atada, la hicieron excelente".  

A un año de comprometerse, Nicolás y Rocío se encuentran en la recta final hacia su boda. Mientras ellos se ocupan de los últimos detalles antes de la celebración, su historia de amor logró navegar rápidamente por las redes sociales y causar mucha emoción en el corazón de los usuarios.  

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