Pichu Straneo es uno de los humoristas más importantes que dejó la televisión argentina en los últimos años. Con Videomatch y Sin Codificar como sus grandes escuelas, hoy sorprende en cine de la mano de Adrián Suar, con un papel completamente diferente que rompe sus propios moldes.

De la mano de Marcelo Tinelli, como muchos de los grandes humoristas argentinos de los últimos tiempos, el uruguayo Oscar Fernando Straneo Díaz se hizo un lugar en la televisión y en los corazones de los argentinos a fuerza de puro trabajo y desopilantes personajes.

Fue en 1997, tras arribar desde su Uruguay natal, cuando debutó en el viejo VideoMatch y luego en ShowMatch, donde se destacó en las famosas cámaras ocultas que marcaron un antes y un después en el entretenimiento de la televisión argentina.

 

Pero todo cambió cuando el programa comandado por Tinelli modificó su formato y pasó a ser un reality show, dejando a un lado el humor, y con él al fiel equipo de humoristas que lo venían acompañando desde hacía décadas.

Luego de confesar que hasta tuvo que pedir “fiado” debido a la crítica situación en la que se encontró tras el cambio de rumbo de Showmatch, en 2009, junto con sus amigos y compañeros Diego Korol, Yayo Guridi y Gustavo Paván en la producción, arrancó el ciclo Sin codificar, por América, al que más tarde se sumaron Pachu Peña y Pablo Granados.

Pichu se radicó en Buenos Aires tras ser convocado por la producción de Videomatch.

En el año 2013 el programa se renovó y apareció con el nombre de Peligro sin codificar, por la pantalla de Telefe, y se incorporaron Campi, Rodolfo Samsó (Alacrán) entre otros humoristas. El ciclo fue un absoluto éxito y la compañía irremplazable en el almuerzo de millones de argentinos.

Dentro del programa, Pichu se destacó en populares sketches como "Los Rebos", "A todo Tv", "Los festejos de goles", "Oggi Yunke", "Edward", "La Remugrientas", "Los Batichurros" y "Cacho Marley": “Sin codificar fue hermoso porque hacíamos lo que queríamos. Era un paraíso eso y lo pasamos muy lindo”, expresó el actor en diálogo con TVShow.

En Peligro, sin codificar trabajó con sus amigos y compañeros  Pachu Peña, Pablo Granados y Yayo Guridi.

La vida después de Peligro, sin codificar

Una vez concluido el ciclo, donde el humorista se dio el lujo de trabajar “a su manera” junto a grandes amigos, Straneo participó del programa Los Mammones, de Jey Mammón, condujo el programa de verano Mandale Play, y hoy se luce en Recreo, un programa de entretenimiento, humor y juegos que se emite los domingos por América junto a Carla Conte, Dany Martins, Nazareno Mottola, Carna y Claudia, Peto Colombo y Delfina Gerez Bosco.

Con respecto a su paso por los diferentes trabajos que conforman su carrera, Pichu destacó también a TVShow: “Gracias a Dios siempre hay laburo porque yo trabajo seriamente y eso lo tienen en cuenta para llamarte de otros lugares. Ahora estoy en una etapa en la que elijo ser feliz y estar en un lugar copado. A mí no me corrés tanto por la plata; me importa más el calor humano”, señaló. 

Rompiendo sus propios esquemas: su presente en el cine

Con una carrera artística afianzada y su identidad como humorista mucho más madura, Pichu se anima hoy a jugar con su profesión y desdibuja los límites de lo que creía que era capaz de hacer.

Actualmente se encuentra de estreno: de la mano de Adrián Suar, se luce en la película 30 noches con mi ex , la comedia que es la primera dirección del “Chueco” y su obra más importante.

En la producción, Pichu interpreta a Elías, la pareja de La Loba, el personaje interpretado por Pilar Gamboa que vivió en un hospital psiquiátrico durante años y que está listo para reinsertarse a la sociedad.

En 30 días con mi ex, Pichu interpreta a Elías, la pareja de Pilar Gamboa (Foto: Difusión).

En el film, el actor deja ver su irremediable toque humorístico pero desde una nueva faceta, completamente imperdible. Según le contó a TVShow, Suar lo convocó “porque sé que podés hacer reír seriamente, pero también porque necesito un personaje tierno y yo sé que vos sos muy tierno”, y confesó: “Fue una experiencia hermosa la de haber trabajado con él y es importantísimo para mí porque es algo totalmente diferente de lo que suelo hacer”.

Según lo explicó Straneo, el público suele encasillarlo “como el humorista y el payaso, cosa que me encanta porque es lo que siempre quise hacer, pero también me gusta hacer otras cosas”, enfatizó.

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