TURISMO

Escapada: el hermoso pueblo con 1200 habitantes que tiene uno unos de los mejores restaurantes de la Provincia de Buenos Aires

Villa Lía se encuentra a 127 kilómetros de Capital Federal. Se trata de un destino ideal para descansar y probar comida deliciosa. La principal atracción es el restorán que sólo abre dos veces a la semana.

¿Estás revisando el calendario para saber cuándo es el próximo feriado y planificar una escapada? Entonces, a continuación, te compartiremos un destino ideal: queda a un par de horas de la ciudad, es perfecto para descansar y además tiene uno de los mejores restaurantes de la provincia.

Se trata de Villa Lía, un pueblo que pertenece al partido de San Antonio de Areco y está a tan sólo 127 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y cuenta con menos de 1200 habitantes. Se fundó a principios siglo XX a partir de  la expansión que prometía el Ferrocarril Central Córdoba, hoy General Belgrano, que por aquellos años iniciaba su recorrido desde Córdoba a Rosario.

Este poblado todavía conserva el estilo de vida de la época y ofrece buenas opciones para comer y descansar. Su lema es "Volver a lo esencial, en clave rural" y lo cumple a la perfección.

Para conocer Villa Lía a fondo, es ideal pasar un fin de semana entero. Por lo que podrás alojarte en una casa antigua a través de la aplicación Airbnb o reservar algunos de los pocos hospedajes disponibles. 

Y además de tranquilidad, paseos a pie y en bicicleta, tardes de plaza y una noche silenciosa, podés disfrutar de la gastronomía local. 

Las Argibay, el restaurante que sólo abre dos veces a la semana

La atracción por excelencia de Villa Lía es el restaurante que desde 2017 se dedica a rescatar sabores locales: Las Argibay. El establecimiento es atendido por las hermanas Luz y María Julia y su nombre es un homenaje a su madre.

La antigua casa de la década del 20 fue el hogar familiar, una panadería y más tarde una carnicería. Pero cinco años atrás, las hermanas decidieron restaurar la propiedad y conservar lo máximo posible la estructura inicial.

Está ubicado en calle Mendoza 678, justo frente a la plaza del pueblo, y cuenta con mesas al aire libre. El logo del restaurante es la marca que utilizaba el abuelo de las dueñas para marcar al ganado.

"Mi mamá es el alma del restaurante. Con mi hermana queríamos hacer algo relacionado con el turismo comunitario, hacer algo distinto, no la típica parrilla. Todos los platos que proponemos se hacen en función de lo que podemos conseguir aquí, mamá condimenta y pone el toque casero, como se cocinaba antes. No es una parrilla, sino un restaurante de campo con productos frescos del lugar", indicaron las propietarias, en diálogo con La Nación.

Ambas coinciden en que el alma del emprendimiento es su madre, Encarnación "Ñatta" Pascual, pues el menú está basado en comidas que ella cocinaba para su familia. Por ejemplo, canelones, guiso de lentejas, de mondongo y locro para las fiestas patrias.

La carta propone algunas opciones sencillas, pero muy deliciosas, cocinadas con ingredientes locales: todos los platos se hacen en función de lo que logran conseguir por la zona, y su madre es quien condimenta y trae el sabor de una comida casera y la cocina de antes.

Todos los ingredientes son frescos, ya que compran a las fábricas y tiendas locales, además de sumar las frutas y verduras de las quintas de los vecinos.

¿Qué hacer en Villa Lía?

Otra de las atracciones del pueblo es la Capilla San José, una iglesia que data del año 1929, momento en que fue construida a instancias de don Mariano Uztariz (importante productor de cereales de la zona) en memoria de su hijo fallecido.

Los turistas también pueden visitar el Almacén de Caunedo, un tipo de comercio que fue fundamental en Villa Lía, especialmente cuando aún no había ruta para ir hasta San Antonio de Areco y muchos pobladores que vivían en el campo llegaban hasta aquí una vez por semana a hacer sus compras.

La época de apogeo fue la década de 1950, cuando llegó a haber cinco almacenes sólo en Villa Lía. Aunque En los últimos 30 años quedaron dos: El Almacén de Pascual y el Almacén de Caunedo, que en los últimos tiempos se convirtió en un autoservicio, aunque la fachada se mantiene intacta.

También se puede visitar Casa Bellavista, una casona  del año 1928 de estilo colonial, con servicios de hotel y atención personalizada para muy pocos huéspedes (máximo 15 personas). Está ubicada en las calles San Martín y Santa Fe y  cuenta con dos departamentos de habitaciones comunicadas con un baño privado cada uno.

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