Mariano Haedo tenía por segundo nombre Francisco y no José, como muchos creyeron y divulgaron. El problema es que él firmaba como Mariano F. Haedo y como en aquella época se escribía con una tinta y en letras góticas o neogóticas, por años varios historiadores confundieron la letra F por una J que luego dio paso al falso José.

Pero la historia de este hombre que dio origen a unos de los barrios más importantes de Morón va más allá esa confusión y se inició en 1816, en el actual territorio de Uruguay. Integrante de una tradicional familia rioplatense, se mudó a Argentina en la década de 1830.

Aristócrata y político, fue director del Banco Provincia (en esa época llamado Banco y Casa de Moneda de la Provincia de Buenos Aires) y presidente de la Comisión Directiva del Ferrocarril del Oeste (hoy Sarmiento), rol desde el que se convirtió en uno de los principales impulsores de la extensión de este transporte público. También ocupó una banca en el Senado provincial.

La estación que lleva su nombre fue inaugurada el 1º de agosto de 1886, año de su fallecimiento, por lo cual el gobierno de Buenos Aires de aquella época decidió que no había mejor manera de homenajearlo que colocándole su apellido a la parada concebida para unir el viejo ramal del Ferrocarril del Oeste con un nuevo que iba a La Plata.

Unos años después, el 11 de noviembre de 1889, se diseñó la traza del pueblo y se pusieron la a venta los primeros lotes de lo que hoy es Haedo. Ese mismo día se colocó la piedra fundamental que daba origen a la actual localidad de 6,2 kilómetros cuadrados delimitada por avenida Presidente Perón, Colihue, Cañada de Juan Ruiz, Rawson, Pueyrredón, Don Bosco, Fray Cayetano Rodríguez, avenida Rivadavia y Güemes.

Uno de los primeros registros fotográficos de la estación Haedo.

El Palacio Haedo

Mariano Francisco Haedo vivía en un palacio ubicado a la Plaza San Martín de Retiro junto a sus hijos y su mujer, Rosa Santa Coloma Azcuénaga, descendiente del vocal de la Primera Junta de Gobierno, Miguel Ignacio de Azcuénaga

El Palacio comenzó a construirse en la década de 1870 y Mariano Francisco Haedo eligió el norte de la ciudad huyendo de la fiebre amarilla de 1871. El entorno de las familias más ricas fue la Plaza San Martín, originalmente llamada Plaza de Toros. Y por los palacios y casonas que se construían rápidamente pasó de ser un barrio marginal a una zona en la que se instaló la aristocracia.

Esas familias, como los Haedo, se desplazaron desde sus casas coloniales ubicado en el eje porteño, alrededor de Plaza de Mayo y regaron la calle Florida hacia el Norte hasta dar con la Plaza San Martín, luego siguieron por la avenida Alvear y el Paseo de la Recoleta. Así nació Barrio Norte como un lugar de grandes casas y familias adineradas.

En 1880, cando los temores de la fiebre amarilla habían quedado completamente alejados y el norte porteño había cobrado importancia, los Haedo le vendieron la mansión al coronel Reynaldo Villar y a su esposa, Manuela Villar de Del Viso.

Pero los Villar debieron hipotecar la vivienda en la década del 30 y luego fue adquirida por el Banco Popular el 6 de octubre de 1942 y permanece en manos del Estado hasta la actualidad. Desde entonces, funciona la sede de la Administración de Parques Nacionales.

En 2001 fue declarado monumento histórico nacional. Una de sus descendientes, falleció con 102 años, y fue la escritora y periodista Elsie Krasting de Rivero Haedo, conocida como Virginia Carreño

El Palacio Haedo, uno de los edificios más tradicionales de la ciudad de Buenos Aires.
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