Las claves del turismo en el verano 2026: Estadías más cortas con gastos muy "gasoleros"
En la provincia de Buenos Aires, la temporada de verano 2026 comenzó con un balance heterogéneo tras las fiestas de Navidad y Año Nuevo y el final de la primera quincena de enero.
La primera quincena del verano 2026 está mostrando en el país tres características que pueden marcar el resto de la temporada: los turistas prefieren estadías cortas, un gasto moderado y destinos próximos. Esta situación se nota con mucha claridad en la costa atlántica bonaerense, donde, por ejemplo, en Mar del Plata, la ocupación hotelera alcanzó el 60% durante el primer fin de semana, aunque se registró una disminución en el gasto y la duración de las estadías.
En la provincia de Buenos Aires, la ocupación hotelera promedio fue del 75%, con destinos como Mar de las Pampas, Las Gaviotas y Mar Azul liderando con ocupaciones del 92%, 90% y 90%, respectivamente. Sin embargo, se observó una disminución en el gasto diario de los turistas y una reducción en la duración de las estadías, con un promedio de 4 días y 3 noches.
En la provincia de Buenos Aires, la temporada de verano 2026 comenzó con un balance heterogéneo tras las fiestas de Navidad y Año Nuevo y el final de la primera quincena de enero. Los principales destinos muestran niveles de ocupación aceptables, pero con un patrón que se repite en toda la costa y el interior: altos picos los fines de semana, estadías más cortas y un consumo más medido.
De acuerdo con el testimonio periodístico del presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), Camilo Alberto Kahale, "la foto que vemos es bastante clara: no estamos ante una temporada de permanencias largas, sino de escapadas, con mucha decisión de último momento y una fuerte concentración de turistas entre viernes y domingo".
"No es una mala temporada, pero es una temporada distinta. Más austera, más planificada y con mucho peso los fines de semana. El desafío del sector es sostener actividad y empleo en un escenario donde el turista elige, compara y ajusta cada decisión", concluyó.
Con esta idea, en materia hotelera los establecimientos trabajan con precios similares a los de la temporada anterior, absorbiendo aumentos de costos para sostener la demanda. A esto se suma la competencia de alojamientos informales.
El consumo general se mantiene bajo, con la gastronomía como excepción, un rubro que en los últimos años logró sostener niveles altos de demanda, incluso con limitaciones de oferta en cantidad de cubiertos, donde la demanda supera la capacidad instalada.
Mar del Plata muestra una ocupación sostenida en esta quincena, pero con cautela en el gasto diario. La ocupación turística durante enero ronda el 65%, consolidando a la ciudad como uno de los destinos con mayor volumen de visitantes, aunque también atravesada por el mismo patrón de estadías cortas y consumo cuidado.
En cuanto al denominado corredor gesellino, diciembre fue más débil, pero fin de año mostró un repunte significativo. Ya en enero, Mar de las Pampas alcanza niveles de ocupación del 70%û80%, mientras que Villa Gesell se ubica entre el 60% y 70%. Uno de los factores que explica este comportamiento es la política de precios: gran parte del sector mantuvo tarifas similares a las del año pasado, con ajustes acotados de hasta 15% y 20%.

