Portautensilios rústico hecho en casa: con palitos y cartón, como si lo hubieras comprado
Con materiales reciclados y pocos pasos, podés crear un objeto funcional y estético para la cocina sin gastar un peso.
En tiempos donde lo sustentable gana terreno, el reciclaje se convierte no solo en una necesidad ecológica, sino también en una forma creativa de embellecer el hogar. Esta vez, la propuesta es darle una segunda vida a elementos simples como palitos de brochette y cartón, para crear un portautensilios rústico y moderno, digno de cualquier bazar.
Además de ser funcional, este objeto decorativo suma calidez al espacio más transitado de la casa: la cocina. Lo mejor es que no requiere conocimientos previos en carpintería ni herramientas sofisticadas. Con pocos insumos y algo de paciencia, podés tenerlo listo en minutos.
Materiales al alcance de la manoPara llevar adelante este proyecto de reciclaje creativo, solo necesitás:
- Palitos de madera (tipo brochette)
- Cartón grueso
- Pistola encoladora
- Cordón de yute
- Dos manijas plásticas de bidones de agua
- Una tapa de plástico, telgopor o cartón firme para la base
Todos estos materiales pueden encontrarse en casa o conseguirse por muy poco dinero. La clave está en reutilizar y combinar texturas para lograr un resultado estético y funcional.
Cortá una tira de cartón de unos 2 a 3 centímetros de ancho. Enrollala para darle forma cilíndrica, y una vez que haya tomado forma, desarmala para comenzar a construir el contenedor.
Pegá los palitos de forma vertical alrededor de toda la circunferencia del cartón, dejando una pequeña separación entre cada uno para que el diseño tenga aire.
Cubrí la base de cartón con el cordón de yute, pegándolo con la pistola encoladora. Luego, entrelazá el mismo yute entre los palitos, haciendo un tramado firme y decorativo. Este paso no solo refuerza la estructura, sino que le da el toque rústico que lo hace único.
Una vez que llegues a la parte superior, cortá las puntas de los palitos para que queden parejas. Forrá también la tapa o base con yute y adherila a la parte inferior del cilindro para cerrar la estructura.
Usá las manijas plásticas de los bidones para colocarlas a los costados. Este detalle convierte el objeto en algo más que un portautensilios: puede usarse también como canasto decorativo o para guardar elementos de cocina como servilletas, condimentos o utensilios de madera.

