Directo desde Italia, llegó a Argentina una nueva forma de tomar helado. La heladería artesanal Antiche Tentazioni, a cargo de los italianos Christian Fittipaldi (40) y Matías Chávez (42), lleva dos meses en el barrio de Belgrano, deleitando a los vecinos con sus deliciosos postres preparados justo delante de sus ojos en el tiempo récord de entre 3 y 5 minutos.

¿Cómo lo hicieron posible? Los emprendedores italianos trajeron a sus sucursales argentinas una tecnología innovadora, que promete cambiar el mundo del servicio heladero. Traídos de su tierra natal, se trata de 16 tambores, similares a los de un lavarropas, que contienen 2,50 kilos de helado. A medida que se expide el producto, el empleado le echa un líquido a cada tambor, de acuerdo a cada sabor, para seguir elaborando.

 

 

 

 

 

Las máquinas arrojan una temperatura de entre -8 y -10 grados. Para los especialistas, es la temperatura ideal para consumirlos. Cuando el producto sale de la máquina, se bate y se le da un frío muy brusco de unos -30 o -40 grados bajo cero para los helados que se consumen en el momento.

Las máquinas no dejan de girar, convirtiendo el polvo de colores en los productos que le ganaron a Antiche Tentazioni un lugar entre las diez mejores heladerías de Italia. En sus tres sucursales porteñas, los italianos ofrecen los más delicados sabores de la Toscana italiana, pero también preparan los favoritos de los argentinos: dulce de leche y dulce de leche granizado.

 

El método tradicional italiano está relacionado con una heladería que tenga un laboratorio de producción: helado que se fabrica y se vende en el día, como en el local que tienen en Palermo: "El concepto sería el del pan fresco, el pan del día. Cuando vas a la panadería comprás una cantidad de pan para satisfacerte en el día y al otro día, ese pan ya no sirve, es pan duro. Esto es lo mismo", aseguró Chávez en diálogo con Clarín.

A sus ojos, el método que comenzaron a aplicar en Belgrano será un camino de ida en su negocio: las máquinas dejan de volver imprescindible la presencia de un maestro heladero en el negocio, algo beneficioso ahora que escasea la mano de obra calificada para la elaboración de helados artesanales y naturales; y permite mantener viva la tradición del gelato fresco italiano.

"Fuimos totalmente al revés de lo que hace cualquier marca: en vez de alejar la producción del cliente y darle tiempo de stock al producto, dijimos cómo podemos traer la fabricación al cliente y que el tiempo de stock sea casi cero. Por eso, juntamos el momento que se fabrica con el que se consume", explicó Fittipaldi para Clarín.

Gelato hecho al día: dónde comprarlo

Actualmente, Antiche Tentazioni está operando desde tres locales en Buenos Aires: Honduras 4770, Palermo; Avenida del Libertador 6002, Belgrano (donde se encuentran sus revolucionarias máquinas); y el HEY Add Center de Pilar. Vecinos podrán acercarse todos los días de la semana a partir de las 13.30 horas, y quienes no se encuentren cerca de las locaciones podrán pedir su gelato a través de Pedidos Ya.

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