¿Qué es de la vida de Yuyito González? Fue vedette y periodista, pero tomó una drástica decisión y cambió el rumbo de su vida
Amalia González saltó a la fama de mano de Gerardo Sofovich y dio un giro asombroso. Enterate de más en la nota.
Amalia González, hoy con sus 61 años y una belleza y sensualidad envidiables, fue una de las grandes vedettes de la década del ochenta. Conocida como "Yuyito" salió a la fama de mano de Gerardo Sofovich que la vio en un restaurant. Si bien desde que era niña soñaba con estar en la televisión, hoy esta no es su gran pasión.
Yuyito experimentó un giro trascendental en su vida cuando se entregó a Dios y a la meditación.
Es que a Amalia González la vida le planteó desafíos en el lugar y la hora justos. Fue así que, de manera impensada, para el público que la vio brillar, hizo un giro fundamental en su recorrido profesional y dejó plumas y bikinis para abocarse a otros objetivos.
Hoy en día, ya recibida de periodista y panelista en “El Show del Problema” en El Nueve, contó que este cambio fue parecido al que muchos evidenciaron con el transcurso de la pandemia.
La pandemia significó para Yuyito un momento de grandes cambios, como un replanteo total de vida. Y de ahí tomó las nuevas posibilidades que se le presentarion. Vivió la cuarentena junto a su hija Brenda di Aloy, que conduce el ciclo de tevé online Los 15 mejores. Por ese motivo, tuvo que instalar en su casa prácticamente un estudio televisivo. "En el día a día, desarrollo mi negocio virtual -brinda conferencias motivacionales para la mujer- y estoy asesorando capacitaciones en diversos oficios y ocupaciones. En el mundo doméstico me dedico a la limpieza y a cocinar. Me gusta la jardinería y también le doy espacio a la actividad física y me hago algunos tratamientos estéticos", relató en ese momento.
Acerca de lo que motivó la profunda transformación que se produjo en su vida personal y profesional, comentó González: "Yo empecé en la televisión de la mano de Gerardo Sofovich y acompañando a Jorge Porcel en dos emblemáticos ciclos como La peluquería de don Mateo y Las gatitas y los ratones de Porcel. Fue una experiencia hermosa e inolvidable. Ese tipo de humor que se manejaba en los 80 y 90, después de haber vivido tanta represión de todo tipo durante la dictadura militar, dio lugar a un destape, no sólo de ropa sino de sentirse libre y sin ataduras".
Podría decirse que la nueva Yuyito comienza hace más de 15 años cuando viró su brújula y se orientó hacia una vida diametralmente opuesta a la que llevaba. Su objetivo fue comenzar a recorrer un nuevo camino, ese que la llevaría a convertirse en la mujer que es actualmente. “Sucedió en marzo de 2005, luego de una temporada en un teatro de revista. Aquella fue mi última experiencia como vedette. En ese momento colapsé con la chica sexy”, dijo hace un tiempo al diario La Nación.
Y explica: "El cambio obedeció a mis ganas de superación. Yo entendí hace 15 años que el rol de vedette y el exhibicionismo habían llegado a una etapa de colapso. No tenía que ver con mis sueños y no quise sostenerlo más a costa de mi alegría. Y pagué un precio alto: porque salir de esa atmósfera de seducción implicó sobrellevar muchas situaciones desde lo económico, lo social y de relaciones públicas. Mi casa era mi refugio pero tuve que lidiar, a la vez, con muchas opiniones, muchas críticas, agresiones y burlas. Por esto, me vinculé con gente de fe y comencé a llevar una vida donde mi ser interior es mi prioridad absoluta. Y la oración y mi contacto con Dios me cambiaron la vida".
Como maduración de ese profundo cambio, durante los últimos años Amalia se dedicó a predicar la fe evangélica con un mensaje sanador universal, brindar conferencias sobre distintos aspectos en torno a temáticas femeninas y presentar distintos textos. “Supongo que había dentro de mí un montón de cosas que querían salir y no encontraban el espacio para hacerlo”, detalló.

