INFORME ESPECIAL

Ropa de invierno: crecen las ventas en Flores por sus bajos precios, pero otros comercios atraviesan su peor momento

Si bien algunos negocios de la ciudad, como los ubicados sobre la avenida Avellaneda trabajan cada vez más, otros "liquidan" la indumentaria por la escasez de clientes. 

Por Francisco Nutti
@franNutti

La avenida Avellaneda, ubicada en el corazón del barrio porteño de Flores, aumentó el caudal de clientes en los últimos meses producto de la complicada situación económica por la que atraviesa el país. Sin embargo, otros vendedores barriales y de shoppings viven el peor momento de su historia, ante los abruptos tarifazos y la escasez de compradores. 

Crónica recorrió distintos comercios de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense para relevar precios y comprobar hacia dónde se dirige la mayor parte de los compradores.

 

"Estamos teniendo un alza en este último tiempo y calculamos que se debe a la oferta y demanda de los precios que maneja nuestro polo textil", sostuvo en diálogo con este medio Emiliano Iglesias, actual presidente de la Asociación de Comerciantes de la Avenida Avellaneda y secretario gremial de FECOBA. "Venimos con una economía golpeada, por lo que se nota en el público que busca precios. Algunos no compran en su centro comercial de cercanía porque saben que nosotros somos los proveedores de ellos", dijo.

Ropa de invierno: crecen las ventas en Flores por sus bajos precios, pero otros comercios atraviesan su peor momento
En los shoppings, algunas camperas ya superan los $350.000. (Crónica/Rubén Paredes).

De acuerdo a lo averiguado, un buzo en esa zona de la ciudad puede costar desde los $10.000 hasta los $30.000 , las camperas varían entre los $ 12.000 y los $28.000, los pullovers en los $10.000, las remeras lisas se consiguen a partir de los $3.400 y  los pantalones desde los $8.000, valores muy alejados a los que se observan en los shoppings, donde una parka de primera marca ya supera los $300.000 o un sueter no baja de los $100.000. 

En esa línea, Mariana Silikovich, quien es fabricante de indumentaria femenina en Don Torcuato, del partido bonaerense de Tigre, sostuvo: "Las ventas no nos bajaron y desde diciembre que no aumento. Vendemos muchísima cantidad con los precios de Flores. Lo que más se llevan son buzos de frisa con capucha que los tenemos a $8.500, muchos sueters que hay desde $10.000 hasta $30.000 y mucho babucha o pantalones retro".

Asimismo, reconoció que se cuida con las tarifas de luz y gas para "no gastar" y que no sube los precios porque prefiere aguantar. "Sabemos que la gente busca el precio y la calidad, por eso hacemos un gran esfuerzo para mantenerlos", explicó. 

Quienes la pasan mal

El empresario textil y titular de la Asociaciòn de Amigos de Palermo Viejo, Camilo Alan señaló a Crónica que sus ventas vienen "muy complicadas" y que le bajaron más de un 60%. "La gente no tiene plata y nos subieron más de un 90% los gastos fijos. Si bien tratamos de mantener los precios, todo sigue subiendo y a nosotros solo nos queda aguantar"

"Lo que costaba el año pasado una campera en dolares hoy está igual, pero en pesos sale más que el doble. Los clientes ya no entran a comprar, se nota que buscan promociones pero tampoco las utilizan porque están tapados con las tarjetas", destacó el histórico comerciante, quien en su local ofrece dos remeras lisas de hombre por $17.900, camperas por $74.900, jeaans por $69.900, buzos desde $29.900 y joggins por $44.900.

 

Por su parte Omar Guaraz, referente de los manteros, señaló que para su rubro tampoco todo es color de rosa: "Trabajo en el centro comercial de Flores y vienen a esta lugar miles de personas para comprar, mucho más que Once y Constitución, pero lo hacen en épocas de crisis, lo que no implica que la venta haya sufrido un incremento de manera exorbitante, incluso hay compañeros que pasan días enteros que les cuesta hacer la moneda". 

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