La leyenda cuenta que cinco días antes o después del 30 de agosto, la "tormenta de Santa Rosa" se manifiesta en territorio regional, fenómeno meteorológico que está instalado socialmente y que se espera con ansias para este período aunque la evidencia científica no lo respalde al cien por ciento.

Es que pese al paso de los años, este evento popular supo sostenerse en el tiempo con firmeza, y cada año se tiene en cuenta en el pronóstico climático a la hora de planificar acontecimientos importantes como viajes, fiestas, o cualquier eventualidad. 

En diálogo con cronica.com.ar, Cindy Fernández, comunicadora meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), sostuvo que por lo pronto, para el día de hoy "no se esperan tormentas en ningun lado".

Recién a partir del miércoles próximo, alrededor de la tarde/noche, el tiempo comenzará a desmejorar.

"Se van a registrar algunas tormentas aisladas desde el jueves en el centro y sur del Litoral, también al norte de la provincia de Buenos Aires, y al este de Córdoba", enfatizó. Luego, hacia el fin de semana, avanzará un frente frío que provocará la formación de nuevas tormentas, primero en la región ya mencionada y posteriormente en el Noroeste Argentino (NEA).

Tormenta de Santa Rosa: creer o reventar

El origen por el que este acontecimiento meteorológico fue denominada "tormenta de Santa Rosa", tiene su causa en que cada 30 de agosto se celebra el día de Santa Rosa de Lima, quien está implicada en la tradición, sin embargo, pese al peso social que constituye esta narración popular, fueron muy poco frecuentes las ocasiones en las que el fenómeno meteorológico coincidió exactamente con la fecha. 

Antes que nada, es importante destacar que la tormenta de Santa Rosa "es un noto religioso y no un fenómeno meteorológico definido como tal", puntualizó Fernández.

Se espera que el clima desmejore a partir del miércoles (Télam).

Según estadísticas realizada con información recogida del Observatorio Central Buenos Aires (OCBA), en base a datos tomados del 25 de agosto al 4 de septiembre (5 días antes y después de Santa Rosa) desde 1906 hasta 2021, el análisis demostró que en los 116 años de registro, solo en 65 oportunidades (56% de los casos) se produjeron tormentas en esas fechas, y las mismas no siempre estuvieron asociadas a precipitaciones intensas y/o abundantes. 

De acuerdo a lo que establece el glosario meteorológico de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), para que haya tormenta tiene que haber actividad eléctrica. Una lluvia sin la presencia de descargas bruscas de electricidad atmosférica acompañadas por un resplandor (relámpago) y un ruido (trueno), no clasifica como tormenta.

Tormenta de Santa Rosa: qué cuenta la leyenda

El relato popular que al día de hoy se mantiene vigente y se podría decir que rige la agenda para hacer o deshacer planes tiene sus orígenes en el año 1615. El mito cuenta que en ese entonces, una fuerte tormenta se desató gracias a los rezos de Isabel Flores de Oliva, una religiosa peruana de la orden de los dominicos considerada la primera santa de América, cuyas plegarias impidieron que piratas holandeses atacaran la ciudad de Lima, en Perú.

Los fieles atribuyeron la tempestad a los ruegos de Oliva, ya que en Callao había un microclima muy especial y era improbable que lloviera en aquella época. Aunque los historiadores rebaten esta teoría, sosteniendo que lo que realmente sucedió fue que el capitán holandés falleció súbitamente, y que esta fue la causa por la que se decidió abandonar el intento de invasión. 

Isabel Flores de Oliva, más conocida como "Santa Rosa de Lima".

Aún así, este acontecimiento fue reconocido como un milagro, lo que le dio la certeza al papa Clemente X de finalmente canonizarla en 1671. Registros dicen que el día que se la consagró como Santa, el Sumo Pontífice le pidió una demostración para confirmar que realmente una santidad, y acto seguido la divina hizo llover rosas en el escritorio. De ahí es que fue bautizada como "Santa Rosa".

No obstante, pese a los argumentos de índole más racional que invalidan el poder de la reliogiosa, lo cierto es que la creencia cada vez toma más fuerza. Tal es así, que tradicionalmente, todos los 30 de agosto los devotos se acercan al Santuario de Santa Rosa, ubicado en la que era su casa natal en Perú, a depositar sus cartas con pedidos y deseos, en el famoso pozo de Santa Rosa, a esperar que se les hagan realidad.

Ver comentarios