Adriana Brodsky es recordada por muchos por su destacado papel como “la bebota” del “Manosanta” junto a Alberto Olmedo. Durante años fue toda una sex symbol y trabajó con los más famosos capocómicos.

En una entrevista reciente, contó que en breve volverá a la actuación. Mientras tanto, abrió un restaurante junto a su hijo en medio de la pandemia.

El recuerdo de Alberto Olmedo

Sin dudas, su carrera, como le pasó a una gran parte de esa generación, quedó marcada por la pronta partida física del “negro”. "Fue algo que jamás podría haber imaginado. El Negro en lo mejor de su vida, en lo mejor de su trabajo. No fue un cachetazo, nos aplastó la vida", recordó.

Adriana Brodsky y Alberto Olmedo como 'el manosanta'.
Adriana Brodsky y Alberto Olmedo como "el manosanta".

En ese sentido, recordó la gran relación que la unió con Olmedo y reveló que nunca nadie tuvo un problema con él. “Era una de las personas más respetuosas que conocí”, aseguró. Sin embargo, aclaró, en una entrevista con La Nación: “Era otra época en la que se naturalizaban algunas cosas si vos lo permitías. A veces la gente se confunde y cree que porque hacía un sketch donde me pasaba la mano por la cadera, me faltaba el respeto. Nada que ver”.

La dura infancia de Adriana Brodsky 

La “bebota” contó que conoció a su padre cuando ella tenía 12 años. Vivía junto a su mamá, empleada de inmobiliaria, y su hermano Javier, un año más chico, en un departamento en San Telmo. En ese momento, el hombre apareció.

“Durante 12 años me pregunté cómo era. Mi mamá era morocha. Blanca pero de pelo negro. Lo recuerdo a él imponente, rubio, de ojos azules. Re buen mozo mi papá. Lo vi tres veces más. Murió cuando yo tenía 17 años”, reveló en diálogo con Infobae.


Por otra parte, Adriana contó que trabaja desde los 14 años cuando arrancó como cadete, estuvo en una agencia de turismo, en un bazar y lavó cabezas en una peluquería.

“La economía de mi casa era un desastre y yo no quería estudiar. En realidad no podía estudiar. Requería mucho dinero: carpetas, hojas, libros. Además, estudiaba danzas: tenía que tener zapatillas de punta, zapatillas de media punta, la malla. Al colegio iba y venía caminando. Eran quince cuadras. Era bastante cansador, no por las cuadras, sino por las carencias”, detalló.

Y agregó: “Por no tener determinadas cosas gustaría infancia, entré en el mundo de los adultos. No había una mamá que me cocinara, que me preguntara por la tarea y se sentara a hacerla conmigo. Mamá llegaba tarde, venía re loca por todos los quilombos que tenía en su trabajo y si me enseñaba algo, lo enseñaba mal. No tenía paciencia y tenía todo el cansancio del mundo”

Hacia finales de los años 70, un fotógrafo que trabajaba junto a Juanita Bullrich en su agencia de publicidad vio a Adriana bailando con una amiga y le preguntó si quería trabajar como modelo. Así  comenzó su carrera en los medios.

El proyecto comercial junto a su hijo

En una reciente entrevista en "A la Barbarossa", el programa que conduce Georgina Barbarossa, Adriana Brodsky habló sobre el restaurante que abrió junto a su hijo.

"Cuando Javier era chiquito siempre me decía: ‘me gustaría tener un proyecto familiar con vos’. Pasaron los siglos y ese proyecto nunca aparecía. De repente, en plena pandemia me dice: ‘mamá, vamos a poner un restaurante’. A lo cual yo dije: ‘vos estás loco, todo el mundo está cerrando y vos querés abrir un restaurante’. Me parecía un absurdo y eso que yo soy optimista", explicó.

Adriana Brodsky y su hijo Javier, en el restaurante que abrieron juntos en pandemia.
Adriana Brodsky y su hijo Javier, en el restaurante que abrieron juntos en pandemia.

Brodsky contó que su hijo "la apuró" preguntándole si lo iba a acompañar o no en la apertura de la casa de comidas. "Viste que las madres siempre estamos al lado y somos kamikazes. Con mucho esfuerzo, con lágrimas de sangre, pudimos abrir este restaurante y hoy es un éxito", contó Adriana, que también dijo que el local se llama Fontana Bar, que tiene una fuente en el patio, un jardín y cuya gastronomía y coctelería son "de autor".

Adriana Brodsky y su historia de amor con "Tata" Jofre

Con el Tata Jofre Brodsky tuvo dos hijos: Javier y a Agustina. "Sé lo que es sentir el amor verdadero, desde el alma y para mí eso es maravilloso", agregó e inmediatamente explicó por qué está sola. "El hombre necesita sexo con otras personas. No hay que prejuzgarlo, pero siento que es de otra manera a como somos nosotras", añadió.

"Hoy lo más importante es el amor que siento hacia mi familia, que ese fue el objetivo que tuve en esta vida. Estos dos hijos que tengo son mi eje, mi cable a tierra y lo que más amo en este mundo”, sumó.
 

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