ATENCIÓN

Alerta por altas temperaturas: qué hacer ante un golpe de calor y cómo prevenir el daño sobre el cuerpo

Si se declara una alerta por altas temperaturas, hay que tomar precauciones con quienes pueden sufrir mayormente un golpe de calor, como ancianos, niños, personas con enfermedades o que viven en situación de calle. Los detalles. 

A medida que pasan las semanas de noviembre nos vamos acercando a la estación del verano, y con ella vienen las altas temperaturas y el golpe de calor. Por tal motivo, el Ministerio de Salud y Deportes brindó una serie de recomendaciones a la población con el objetivo de evitar los posibles efectos sobre la salud del “clima caliente”.

Uno de los puntos es que, si se declara una alerta por altas temperaturas, es importante tomar precauciones con quienes puedan verse más afectados por el impacto de la ola de calor, como personas de edad avanzada, niños pequeños, personas con alguna enfermedad crónica o con sobrepeso, y quienes viven en situación de calle.

Todas las noticias de Crónica, en vivo
     

 

Para evitar un golpe de calor en lugares cerrados como casas, espacios de trabajo u otros, se recomienda tomar agua con mayor frecuencia, aun cuando no se sienta sed; evitar bebidas con cafeína o con azúcar en exceso, muy frías o muy calientes; consumir frutas y verduras, evitar las comidas abundantes; y evitar la actividad física intensa.

Con los más chicos, hay que ofrecerles continuamente líquidos, preferentemente agua o jugos naturales. En el caso de lactantes se aconseja darles el pecho de manera más frecuente. Es recomendable que vistan ropa holgada, liviana, de algodón y de colores claros; bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia; y evitar que se expongan al sol, especialmente de 10 a 16. Luego de este horario hay que colocarles gorro y protector solar. También es importante mantenerlos en lugares bien ventilados o con aire acondicionado.

 

Además, en los más chicos prestar atención a signos de alerta como sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39 grados, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, entre otros.

En los bebés, asegurarse de que la piel no se encuentre muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal. Para el cuidado de la salud en la vía pública se recomienda evitar la exposición directa al sol en los horarios de mayor temperatura (de 10 a 16), en especial de los bebés y niños pequeños. Además, utilizar protección solar, mantenerse hidratado y consumir agua segura con mayor frecuencia.

¿Cómo hay que alimentarse en estos días?

Con respecto a los alimentos, mantener en la heladera aquellos alimentos frescos y que puedan echarse a perder debido al calor. Del mismo modo, es importante verificar la temperatura y controlar el buen funcionamiento de la heladera.

Si el alimento fresco perdió la cadena de frío, tiene olor, color o textura anormales, debe ser descartado. Los alimentos que pueden estar fuera de la heladera deben mantenerse en lugares limpios y frescos y al resguardo de aberturas, superficies y/o fuentes de calor. Los alimentos perecederos (incluidos la carne, el pollo, el pescado, los huevos y las sobras) que hayan estado por dos horas o más fuera del frío deberán ser desechados, así como todos los comestibles enlatados cuyos envases estén abiertos, dañados o inflados.

En relación con el agua, se recomienda consumir siempre agua segura y mantenerla correctamente envasada (en botellas o bidones limpios y cerrados) en la heladera, en lugares limpios y frescos, y alejada de fuentes de calor.

¿Qué es el golpe de calor?

El agotamiento y golpe de calor son trastornos ocasionados por el aumento de la temperatura del cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad o el esfuerzo físico intenso.

En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura, y el golpe de calor es una forma grave de lesión por calor y la temperatura del cuerpo alcanza los 40 grados o más. Entre las medidas a tener en cuenta, se aconseja beber abundante agua durante todo el día, evitar el ejercicio físico al aire libre en horas de sol intenso y permanecer en lugares frescos.

 

La ingesta calculada de la población sana es entre 2 y 2.5 litros, sumando bebidas y alimentos. En la época de altas temperaturas se debe agregar, por pérdidas adicionales, por la temperatura ambiental y el ejercicio. La sed no es una alerta eficaz para una hidratación suficiente. La sensación de sed aparece cuando ya se ha perdido el 1 a 2% del peso en agua.

Teniendo en cuenta que la mejor fuente de ingesta es el agua potable y pura. Su ingesta diaria no debería ser menor a las dos terceras partes de la recomendación diaria de agua, aproximadamente unos 1500 ml. Es importante evitar el consumo de bebidas alcohólicas o muy dulces y las infusiones calientes; usar ropa suelta, de materiales livianos y colores claros y protegerse del sol poniéndose un sombrero.

Recomendaciones a tener en cuenta
  • En caso de tener que salir a la calle, caminar en lo posible por la sombra
  • Darse un baño diario, preferentemente en forma de ducha o bien refrescarse con paños húmedos
  • Es importante una buena nutrición: aumentar el consumo de frutas y verduras frescas
  • Evitar el alcohol, las bebidas con cafeína y las comidas calientes
  • Dentro de la casa, quedarse en la sala más fresca
  • En caso de no sentirse bien por el calor, pedir ayuda. Y si además aparecen síntomas como dolor de cabeza, dolor abdominal, náuseas, vómitos o mareos, consultar con urgencia al médico
  • En caso de vivir solo, tratar de mantenerse en contacto con alguien cercano
  • Agotamiento por calor y golpe de calor en niños/as y jóvenes
Síntomas que presenta el golpe de calor

Es importante estar alerta a los síntomas y se debe consultar al médico y tomar conductas activas, ya que el agotamiento por calor es un estadio previo al golpe de calor, hay que reconocerlo para prevenir una situación más grave:

  • Sudoración excesiva
  • En los bebés puede verse la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal (sudamina)
  • Piel pálida y fresca
  • Sensación de calor sofocante
  • Sed intensa y sequedad en la boca
  • Calambres musculares
  • Agotamiento, cansancio o debilidad
  • Dolores de estómago, inapetencia, náuseas o vómitos
  • Dolores de cabeza
  • Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños)
  • Mareos o desmayo
Golpe de calor (situación muy grave)
  • Temperatura del cuerpo 39°C - 40°C o mayor (medida en la axila)
  • Piel roja caliente y seca (se agota la transpiración)
  • Respiración y frecuencia cardiaca acelerada
  • Dolor palpitante de cabeza
  • Alteración del estado mental y del comportamiento como: vértigos, mareos, desorientación, delirios, confusión o pérdida de conocimiento
  • Convulsiones
¿Qué hacer ante un niño con agotamiento por calor?
  • Dar a los lactantes el pecho con más frecuencia
  • Trasladarlo a un lugar fresco y ventilado, si es posible con aire acondicionado
  • Desvestirlo (exponer el cuerpo al fresco)
  • Ducharlo o mojar todo el cuerpo con agua fresca
  • Que esté quieto y descanse
  • Consultar a su pediatra o a un Centro de Salud
  • Darle de beber agua, si está consciente
¿Qué no hacer?
  • No administrar medicamentos antifebriles
  • No friccionar la piel con alcohol (porque causa intoxicación)

 

Esta nota habla de: