INFORME ESPECIAL

Alerta por presencia de arsénico en el agua de consumo: las ciudades más afectadas

Un relevamiento privado realizado a nivel nacional detectó una alta presencia del metaloide contaminante y arrojó que el fenómeno afecta al 70% de la provincia de Buenos Aires. Cronica.com.ar habló con el doctor en Química a cargo del sondeo.

Por Juan Bernardo Domínguez.
@juanbjd

El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) relanzó su Mapa de Arsénico, una herramienta para monitorear la presencia del metaloide contaminante, que renovó con más de 350 muestras de agua de red y de pozo tomadas en distintos puntos del país.

La presencia de arsénico en aguas subterráneas de la Argentina en niveles superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) podría afectar potencialmente a más de cuatro millones de habitantes”, advirtió la entidad en su sitio web al comunicar los resultados de su relevamiento.

Por su parte, el doctor en Química Jorge Daniel Stripeikis, a cargo del sondeo, dijo este miércoles a cronica.com.ar que “es un número estimado de la población que actualmente se alimenta de agua de pozo", al tiempo que manifestó que "la presencia del arsénico está asociada a aguas subterráneas y es de origen natural”.

El profesional, al ser consultado sobre si el relevamiento incluyó tanto muestras de líquido de red como de pozo, respondió que sí. Aunque precisó que, “en su mayoría, son de agua de pozo”.

El ITBA, en su sitio web, alerta que la ingesta sostenida en el tiempo de aguas contaminadas incrementa el riesgo de padecer un cuadro clínico tipificado como Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE), al tiempo que advierte que su falta de tratamiento genera patologías como el cáncer de pulmón y de laringe, además de tos crónica y/o persistente, y fibrosis pulmonar.

El doctor en Química dijo a este medio que, cuando se acerca una muestra al ITBA, se le pide a la persona que identifique la fuente. “Cuando el agua es de red, tomada de fuentes superficiales, no hay problema”, aclaró en procura de brindar tranquilidad a la ciudadanía.

En ese sentido, aseguró que “el agua que distribuye AySA (Agua y Saneamientos Argentinos SA) a través de la red es segura”. La empresa estatal brinda el servicio en la Capital Federal y 26 partidos del Gran Buenos Aires.

¿Cuáles son las áreas geográficas más damnificadas?

Stripeikis, en el sitio web de la entidad, precisa que “las áreas geográficas más damnificadas con este fenómeno son el 70% de la provincia de Buenos Aires”, el sur de Córdoba y Santa Fe, La Pampa y Mendoza, además de Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.

En lo que respecta al territorio bonaerense, puntualizó que el fenómeno afecta “particularmente lo que es el corredor de la ruta 5, como son las localidades de 9 de julio, Bragado, Casares y Trenque Lauquen”, además de zonas aledañas a Mar del Plata.

El Mapa de Arsénico muestra a localidades marcadas con verde, amarillo y rojo, según la concentración de arsénico detectada.

El primer color da cuenta de una presencia menor a 10 ppb (del inglés, partes por mil millones), lo que se trata de agua segura para consumir según los valores máximos recomendados por la OMS. El segundo advierte que hay que tener precaución por una concentración de entre 10 y 50 ppb. Se deben completar estudios para decidir si, bebiendo con esos valores, se aumenta o no la posibilidad de desarrollar cuadros de enfermedades como el HACRE. El rojo, por último, alerta sobre una presencia mayor de 50 ppb. Debido a eso, el agua no está apta para la ingesta directa ni para la cocción de alimentos y se debe reemplazar por una fuente segura.

Infografía gentileza de ITBA.
Infografía gentileza de ITBA.

Según el Mapa de Arsénico, son 66 los municipios bonaerenses representados con amarillo o rojo. Con ese último color están marcados, entre otros, los partidos de Roque Pérez, Chivilcoy, Ezeiza, Junín, Lobos, Mercedes, Navarro, San Vicente, Suipacha y Tres Arroyos.

No obstante, Stripeikis sostuvo que el arsénico presente de manera natural en los acuíferos del país es, en un 90%, de la variedad menos tóxica.

La contaminación por arsénico es mayoritariamente natural y obedece a fenómenos que se produjeron hace millones de años, cuando se levantó la estructura de lo que hoy conocemos como la Cordillera de los Andes”, finalizó el experto.

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