Una familia necesita más de $2.200.000 para ser de clase media en CABA
Lo informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA).
Un informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) precisó que una familia tipo residente en la Ciudad de Buenos Aires necesitó ingresos mensuales superiores a $2.201.157 para ser considerada de clase media.
Según el organismo porteño, el rango de ingresos para ubicarse dentro de ese estrato se extendió entre $2.201.157 y $7.043.703 mensuales. Los hogares que se posicionan por debajo de ese umbral son clasificados como vulnerables o de sector medio frágil, mientras que quienes superan el tope pasan a integrar el segmento de sectores acomodados.
El modelo de hogar utilizado para la medición corresponde a una pareja de aproximadamente 35 años, ambos con empleo y propietarios de su vivienda, con dos hijos de 6 y 9 años.
El IDECBA establece que pertenecen a la clase media aquellos hogares cuyos ingresos totales equivalen, como mínimo, a 1,25 veces la Canasta Total (CT) y, como máximo, a cuatro veces ese valor. La metodología excluye el gasto en alquiler al considerar vivienda propia.
En el primer mes del año, la Canasta Total se ubicó en $1.760.926. De esta manera, el cálculo determina que el piso para ingresar a la clase media -1,25 veces la CT- fue de $2.201.157,24, mientras que el límite superior -cuatro veces la canasta- alcanzó los $7.043.703,15, cifra a partir de la cual los hogares son considerados de mayores ingresos.
Por debajo del nivel medio, el informe distingue dos categorías. Por un lado, los no pobres vulnerables, con ingresos de entre $1.396.660 y $1.760.925. Por otro, el sector medio frágil, que abarca a quienes perciben entre $1.760.925 y $2.201.157.
En tanto, los hogares con ingresos superiores a $7.043.703,16 quedaron encuadrados como sectores acomodados.
La línea de indigencia, vinculada al valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), se fijó en $767.413. Esto implica que las familias con ingresos inferiores a esa suma no alcanzaron a cubrir los requerimientos alimentarios esenciales.
Finalmente, aquellos hogares con ingresos de entre $767.412,91 y $1.396.660,09 fueron considerados en situación de pobreza no indigente, ya que si bien lograron cubrir el costo de los alimentos, debieron destinar recursos limitados para afrontar otros bienes y servicios básicos como transporte, salud y educación.

