Capitán del Espacio, el mítico alfajor cumple 60 años
Nunca hicieron publicidad, pero rápidamente alcanzaron la fama en la zona sur del Gran Buenos Aires gracias al "boca en boca" de quienes lo consumían. ¡Mirá!
Hay cosas que marcan la infancia como la música, la comida de mamá, o incluso una golosina. Para aquellos que nacieron en zona sur, probablemente sea el alfajor Capitán del Espacio, que este miércoles está cumpliendo sus primeros 60 años en el mercado.
Según contó uno de sus fundadores, eligieron ese nombre porque en aquella época de lo que más se hablaba era de los futuros viajes al Espacio, de hecho, la llegada del hombre a la Luna fue apenas siete años después de la creación de la empresa.
"Un 2 de febrero del año 1962, inicia la historia del Capitán del Espacio, una pequeña empresa iniciada por dos amigos: Arturo y Ángel. El comienzo fue en la localidad de Ezpeleta, donde la fábrica estuvo instalada por un año, para luego mudarse a un lugar con más espacio en la calle Luis María Campos en Bernal Oeste", explican en el portal oficial de la empresa.
Capitán del Espacio, el alfajor entrañable de zona surLa consigna era generar alfajores artesanales, ricos y económicos. "En esta época, el trabajo era mayormente artesanal, donde con empeño, dedicación y muchas horas de trabajo, se produjeron los alfajores por 10 años. El 23 de diciembre de 1972, la fábrica se mudó a su ubicación actual en la calle Gran Canaria, en la localidad de Quilmes".
Los años siguieron pasando, pero la golosina no cambió su composición y es por ello que quienes no la probaron en mucho tiempo, aseguran que sigue igual. "Luego de unos años, se retira uno de los fundadores, quedando Ángel Lineo De Pascalis al frente de la empresa. A pesar de que con los años, la tecnología y las maquinarias de elaboración fueron evolucionando, el esfuerzo de Ángel fue por respetar el gusto de sus consumidores, sin modificar el sabor y calidad de sus alfajores".
Algo que caracterizó a esta pyme es que nunca destinaron fondos para hacer grandes campañas publicitarias, pero las ventas se regaron como la pólvora gracias al “de boca en boca”. En agosto del 2012 la empresa sufrió un cimbronazo, ya que falleció el fundador y quien hasta el momento era el alma de los alfajores. Desde entonces sus allegados son quienes mantienen el negocio, bajo los mismos preceptos desde su creación.
Ahora el “Capitán” deberá enfrentarse a un importante cambio, porque tras la aprobación de la nueva ley de etiquetado, se prohíbe la inclusión en las etiquetas de “personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas”, por lo que el clásico astronauta deberá despedirse de los clásicos empaques.

