Panaderías en crisis: ofrecen facturas del día anterior a mitad de precio para incentivar el consumo y obtener otro ingreso
Por la baja demanda, los comerciantes buscan vender el producto y evitar que se convierta en un “desperdicio”. Mientras tanto, el sector sufre las fuertes subas en los costos de la materia prima.
Por Francsico Nutti
@franNutti
En medio de la crisis económica que afecta a la Argentina, las ventas de facturas del día anterior, comericalizadas a mitad de precio para incentivar el consumo, registraron en los últimos meses un fuerte incremento. Un relevamiento realizado por Crónica en comercios del rubro ubicados en Capital Federal y el conurbano bonaerense, constató que esta tendencia conforma tanto a clientes como a vendedores.
Cabe destacar que este producto, que suele ser una gran compañía para el mate, ya no es tan elegido por los argentinos por su encarecimiento a causa del incremento de los costos de elaboración.
“Para no desperdiciar la mercadería, se nos ocurrió poner a mitad de precio las facturas que se realizan el día anterior y que no logran ser vendidas a tiempo. Empezó siendo un salvavidas para llegar a fin de mes, pero nos encontramos con que ahora la gente viene y las elige. Les sirve a ellos y nos sirve a nosotros”, sostuvo Pablo, de 46 años y dueño de una panadería ubicada en la localidad bonaerense de Merlo.
En ese marco, explicó que la suba de los precios de las materias primas, como la harina y los huevos, impactó además en otros productos tradicionales de las panaderías, como las masas finas o los bombones. “Antes hacíamos para el mostrador pero en estos momento es solo por encargue”, señaló.
En su local, las facturas o medialunas frescas se venden a $700 la unidad, pero las del día siguiente las ofrece a $350. Lo mismo sucede con los panes saborizados. En tanto que en una panadería del barrio porteño de Balvanera se ofrece a $1.000 cada una y a tan solo $500 las que son elaboradas el día anterior. “La gente suele comprar de a dos o de a tres, porque son para desayunar o merendar algo dulce y rápido. Nunca se llevan una docena”, destacó María, de 59 años y encargada del comercio situado en ese rincón de la Ciudad.
Por su parte Gonzalo, dueño de una cadena de panaderías que funciona en la ciudad de Coronel Brrandsen, resaltó: “Yo no vendo facturas del día anterior porque las dono a un comedor, aunque trato de no cocinar de más para que no sobre, pero la caída en las ventas se siente, sobre todo cuando hay cambios de precios".
“Respecto al año pasado, tuvimos un aumento considerable de lo que son productos lácteos y avícolas, ya que hacemos medialunas de manteca y son nuestra materia prima principal, al igual que el huevo de campo, que tuvieron una suba del 100%. Preferimos estirar las subas, para cuidar el cliente, y si bien eso achica mucho el margen, el negocio puede seguir funcionando. Las facturas son un gusto que se dan las personas y cuando es muy grande la suba, empiezan a dejarlo de lado. La docena la vendemos $7.000 y la media a $3.500”, aseguró.
Por último, cerró: “Antes vendíamos las del día anterior, pero optamos por hornear a medida que la gente compra, así que es muy poco el desperdicio y las podemos reutilizar para hacer budín de pan o donar a comedores locales. Creo que aunque estén las cosas en contra, nunca hay que dejar de dar, ya que mucha gente la pasa peor”.
Aumentó el panLos panaderos de la provincia de Buenos Aires, organizados en la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), dieron a conocer un aumento del 12% en el precio del kilo de pan, que entró en vigencia el 1° de abril, frente a los elevados incrementos de los costos de producción. Las subasos también afectan a otros productos panificados realizados por la industria panadera, y no se descarta que los mismos vuelvan a aumentar en mayo.

