RECUPERACIÓN

Pablo Grillo regresó a su casa tras 10 meses de internación

Recibió el alta provisoria luego de sufrir un traumatismo de cráneo por el impacto de un gas lacrimógeno. La Justicia confirmó el procesamiento del gendarme que efectuó el disparo.

El fotoperiodista Pablo Grillo regresó este lunes de manera transitoria a su domicilio, tras permanecer 10 meses internado como consecuencia de las graves heridas sufridas por la represión mientras cubría una manifestación en defensa de los jubilados frente al Congreso.

El regreso se produjo luego de haber recibido el alta provisoria del Hospital de Rehabilitación Neurológica Manuel Rocca, el sábado pasado. El reencuentro con su familia fue registrado y difundido en redes sociales por su hermano, Emiliano Grillo, quien compartió un video en el que se observa la llegada del fotoperiodista a la vivienda familiar, en medio de muestras de afecto y emoción.

"Unos días en casa después de 10 meses de espera. Ver a Pablo salir y respirar un poco de normalidad nos llena el alma. Este reencuentro da fuerzas para seguir. Nuestra alegría exige justicia", escribió Emiliano Grillo en la publicación.

Grillo había resultado gravemente herido el 12 de marzo de 2025, cuando cubría una movilización de jubilados y organizaciones sociales frente al Congreso. En ese contexto, recibió el impacto directo en la cabeza de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un efectivo de la Gendarmería Nacional, identificado como Héctor Guerrero.

Detalles del caso

A raíz del ataque, el fotoperiodista sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, que obligó a múltiples intervenciones quirúrgicas, una prolongada internación en terapia intensiva y un proceso de rehabilitación neurológica intensiva.

Entre marzo y junio de 2025, Grillo permaneció internado en el Hospital Ramos Mejía, y en septiembre fue trasladado al Hospital Manuel Rocca para continuar con su rehabilitación.

Pablo Grillo sufrió graves heridas sufridas en marzo de 2025.

En el plano judicial, la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones porteña confirmó el 26 de diciembre el procesamiento de Guerrero, dejando firme la imputación dictada previamente por la jueza federal María Servini.

El gendarme fue procesado por el uso reiterado de armas en al menos otras cinco oportunidades durante la misma manifestación. Los camaristas fundamentaron la decisión en las pruebas recolectadas y en los informes técnicos incorporados al expediente.

Según la resolución judicial, Guerrero efectuó seis disparos con una pistola Modelo Unic Tipo Lanza Gases calibre 38,1 milímetros, todos realizados en dirección horizontal y orientados hacia el grupo de manifestantes, en violación a los protocolos de uso de armas no letales.

Los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico consideraron que el imputado actuó con dolo eventual, al disparar de manera negligente y consciente del riesgo que implicaba su accionar. Además, se dispuso un embargo de bienes por 35 millones de pesos, aunque se descartó la prisión preventiva al no advertirse riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la investigación.

Con el procesamiento ya firme, la causa deberá avanzar hacia la etapa de instrucción complementaria o directamente al juicio oral y público.

Esta nota habla de: